Soy Pedro, un hombre casado de 48 años y con tres hijos, trabajo de comercial en el sector de hostelería, lo que me obliga a estar muy a menudo de local en local, también en restaurantes, vamos que sé donde está el ambiente de toda la provincia. En este negocio si quieres ser bueno hay que estar siempre en la calle, pendiente de todos e invitar a mucha gente a tomar algo. Mi mujer sabe de mis "sacrificios" y hay noches que llego a casa bastante tarde e incluso a veces un poco borracho. Nuestra relación personal es más que buena, es una gran mujer, simpática, inteligente, guapa, y con clase y hasta hace no mucho éramos muy constantes en el sexo, y ambos lo hemos disfrutado.
Desde hace un par de años mi "potencia" ha ido bajando peligrosamente, supongo que estoy todo el día en la calle y cuando llego intento dormir. De hecho últimamente hemos dejado el sexo casi para el sábado noche, cuando antes follábamos un día si y otro también. Mi mujer Puri estaba mosqueada e incluso pensó que tenía una amante por ahí, cosa que no es cierta pues aunque he tenido muchas oportunidades siempre he sido fiel, y es que mi mujer era y es una gran mujer incluso en la cama, y nunca encontré aliciente en acostarme con otras cuando en casa lo tenía todo. Estuvo un tiempo a la espera de algún indicio de mi infidelidad, y cuando creyó que no era así se decidió a hablar conmigo. Directamente me planteó que la tenía muy mal acostumbrada pues habían sido un montón de años de sexo casi diario disfrutando mucho como para que ahora tener que quedarse sin nada, más cuando nuestros hijos son mayores y hacen su vida, pudiendo disfrutar nosotros de más tranquilidad.
Supongo que para tranquilizarla decidimos irnos una semana de vacaciones a la costa, a Cádiz. Todavía era temporada baja y no había mucha gente, algunos extranjeros y alguna que otra pareja. Coincidió que tuvimos unos días preciosos, sol pero sin agobios y pudimos disfrutar de la playa y de mucha tranquilidad.
Esos días recuperamos el tiempo perdido y follamos como hacía tiempo, Puri se pasó los 8 días en celo, parte fue culpa mía pues en la playa le convencí para dejar al aire sus tetas, que son un espectáculo pese a sus 44 años, preciosas es la palabra adecuada. Además usaba un bikini minúsculo que consiguió que muchos hombres la desearan y la admiraran. Yo encima le hacía comentarios de cómo la miraban con deseo, de las pajas que se iba a hacer tal o cual jovenzuelo acordándose de ella y cosas así. Vamos que cuando subíamos de la playa siempre estaba mojada y caliente y no era del sol. Un día le convencí para irnos a una playa nudista, creo que acepto por el morbo de ver y ser vista. Como sabéis la gente pasa de muchas cosas, sin importarle si esta gordo, flaco, o tienes las tetas caídas, cada uno va a lo suyo; pero también hay mucha gente que va a pillar, a ver y a intentar ligar de alguna manera.
Cuando instalamos nuestros bártulos enseguida tuvimos a los típicos moscones que están a la espera de poder ver algo. Mi esposa creo que les contentó a todos, pues desde el primer momento se desnudó y estuvo todo el tiempo espatarrada y tomando el sol, haciéndose la dormida. Yo cuando me parecía le decía la gente que le miraba, como se le había puesto la polla a este o a aquel de verla y que seguro más de uno iría al agua a hacerse un pajote.
Cuando fuimos al agua nos volvimos enseguida porque todavía estaba muy fría, y la estuve secando, para hacerlo le di un repaso en condiciones, metiéndole mano por todos sitios y poniéndola al punto del orgasmo, tanto se calentó que me dijo de volver al hotel, a lo que me negué y le dije que cuando la playa se quedase más vacía intentaríamos echar un polvo allí mismo, además le decía que seguro que alguien nos vería y le alegrábamos el día.
Total que más se iba acelerando. Cuando ya empezó a declinar el sol y quedábamos pocos por allí, empecé a besarla y a meterle mano a su cosita, al principio estaba inquieta y nerviosa pero llego un momento que se puso tan cachonda que no le importaba ni la gente ni nada, solo de besarla y jugar con mis dedos en su coño se corrió, quedándose transpuesta.
Para entonces yo ya estaba empalmado como un burro, por eso le hice tumbarse en la toalla y tal cual se la clavé, Puri estaba más que lubricada y después de un rato de menearnos me corrí dentro de su coño, y al poco se corrió ella. Estuvimos un ratito más en la playa descansando y cuando nos pareció recogimos y nos fuimos. Al irnos tuvimos que pasar al lado de un chaval joven, aparentaba ventipocos años, con una tranca descomunal y totalmente tiesa. Al pasar a su lado ninguno de nosotros dos pudo evitar ver un aparato tan increíble.
Este chaval, que luego no diría que se llamaba Javi se sonrió y en alto nos dijo que nosotros eramos los responsables pues nuestro espectáculo había sido muy fuerte. Puri se puso como un tomate y ambos sin decir palabra no fuimos. Ya en el hotel y después de una más que necesaria ducha, nos tumbamos en la cama a jugar un poco, no se porque se me ocurrió decirle algo a Puri del chaval de la playa, ella contestó con algo parecido a que es imposible disfrutar de una polla tan grande.
Yo sólo dije que a todo te acostumbras, ella dijo luego que nunca lo sabríamos, y a mi me salió de no sé donde "que porque ella no quería" que a mi parecer el chaval estaba más que dispuesto a demostrarle su valía. Puri me miró fijamente y me pregunto sin dobleces que si le estaba proponiendo que se acostase con otro hombre que no fuese yo.
Yo le dije que bueno que yo ya estaba fallando mucho y que si así conseguía hacerla feliz, pues que se podía intentar. Me miró con cara entre incrédula y sorprendida y tan solo afirmó que estas cosas se sabían como empezaban pero no como terminaban. Esa noche cenamos estupendamente y por la noche hicimos el amor tranquilos y con mucho tiempo. Al día siguiente pregunté a Puri si quería volver a la misma playita nudista, me dijo que quedaba a mi elección que le daba igual. Total que le recordé lo bien que lo pasamos en la arena y volvimos.
Pasó como el día anterior, de momento tuvimos varios moscones y luego ya estuvimos más tranquilos. El chaval del día de antes no estaba, pero a media tarde apareció de nuevo, supongo que tenía un sitio fijo y quedó relativamente cerca de nosotros. Como el día anterior sequé a Puri, le di crema y aproveché para tocarle y meterle mano y al final que se mojase como una perra. Además se lo demostré pues uno de mis dedos fue a su coño, ella pegó un gritito de sorpresa pero al llevárselo a su propia boca le dije al oído que estaba pero que muy cachonda.
Al fin de la tarde cuando ya casi no quedaba nadie empezamos a jugar otra vez, el chaval estaba relativamente cerca y supongo que esperando si montábamos un espectáculo como el del día de antes. Nosotros no nos cortamos ni un pelo, y tal cual empecé a acariciar a Puri, a besarle, a mamar sus tetas perfectas y al poco estaba berreando como una cerda. Una de las veces miró y vio que el chaval tenía su polla monstruosa tiesa como la sota de bastos y se la estaba meneando. Puri no podía aparta su mirada de aquello tan grande, cuando me lo dijo y miré yo, me quede asombrado, este chaval tiene un pollón de más de 27 cm y aunque no es muy gorda se le marcan unas venas que hacen que se la mires aunque no quieras.
Yo me desentendí y poniendo a Puri boca arriba se la metí enterita, Puri mordía de placer, entonces ocurrió que el chaval de rodillas en la arena se acercó hasta nosotros y se puso a la altura de mi mujer, su polla quedaba al alcance de su mano y ella no se pudo reprimir y se la agarró y comenzó a menearsela, yo estaba pasmado pero bastante tenía con seguir el ritmo de la follada, el chaval tenía que estar tan cachondo como nosotros porque se corrió echando un chorro de leche como jamás lo he visto ni en las películas, Puri ni así le dejo y aunque se le bajo un poco, como seguía dándole arriba y abajo enseguida estaba otra vez en forma, entonces se corrió Puri con todo mi aparato dentro y enseguida fui yo quien le llenó el coño de leche.
Puri estaba recuperándose pero en ningún momento dejo de menearsela, cuando yo me quite de encima y estaba más cómoda se movió y quedo con su polla junto a ella, siguió maniobrando y el chaval, Javi, se corrió otra vez pero esta vez soltó gran parte de su chorro entre las tetas de mi mujer. Cuando acabó y por fin le soltó, él le dio las gracias pues según nos dijo el espectáculo de la tarde anterior le llevó a hacerse dos pajas en casa esa noche.
La situación era un poco tensa, pero pasado el primer momento de apuro charlamos de un montón de cosas, nos dijo que se llamaba Javi, que era de allí y que ahora no trabajaba por las tardes y venía a la playa a ponerse moreno y reconoció que a ligar, que ha ligado mucho en la playa, sobre todo con casadas que al verle el aparato no se cortan y directamente quieren follar.
También nos comentó lo que era una fantasía que tenía, pues nunca había estado con una pareja, Puri muy lanzada le dijo que eso se podía arreglar si yo quería, me vi un poco forzado a decir que quizás nos lo plantearíamos. Ya se estaba haciendo de noche, en esa medio oscuridad que ves pero no ves, y seguíamos allí hablando, a Javi poco a poco de la conversación y de ver a mi esposa frente a él, se le fue animando el aparato de nuevo, se fue levantando poco a poco pero se puso de nuevo tieso, muy tieso.
Puri no dijo nada pero con los ojos me lo dijo todo, vi que estaba decidida a follarse a Javi, entonces visto que no podía hacer nada sin violentarnos todos, le dije a Javi que si quería mi mujer estaba dispuesta para recibir placer. Eso detonó todo, pues Puri se incorporó un poco de tal forma que empezó a comerle la polla a Javi, este se recostó en la toalla, y mi mujer de rodillas se la comía como podía, no le entraba entera y lo que hacía era saborearla como un cucurucho de helado, el culo de Purí quedaba a mi alcance así que alargando la mano empecé a jugar, con su coño, con su ojete, y a acariciarla por todos los lados, la muy puta se movía para que siguiese, y al final consiguió que a mi también se me levantase el pito. Como pude me agarré a sus caderas y se la metí desde atrás, con mis empujones más se tragaba la polla de Javi, este estaba como un toro, bufaba y suspiraba pero no se corría, yo me corrí echando la poca leche que tenía en el coño de Puri, mientras ella seguí comiéndole el rabo a Javi, cuando me desacople de ella, lo que hizo fue avanzar y a horcajadas sentarse encima de él.
Como pudo no sin cierta dificultad se fue clavando en esa estaca, Javi estaba quieto como muerto y mi mujer acabó totalmente empalada en su verga, cuando se adaptó empezó a mover el culo y a subir arriba y abajo. El espectáculo era brutal pues Puri gritaba como si la estuviesen matando, aunque yo no me daba ni cuenta gozando del espectáculo y del polvo increíble que estaban echando. Hubo un momento en que Puri se quedo rígida y de golpe se dejó caer en la polla de Javi, se corrió como nunca antes yo la había visto hacer. En ese momento Javi también dio un par de empujones de cadera y gritando le llenó el coño de leche. Se quedaron los dos quietos pero sin desacoplarse, pero a Javi, no se si es que la situación le ponía, no había forma de que se le bajase, y la puta de Puri tampoco se soltó según ella con lo que le había costado entrar ahora quería aprovecharlo.
Sin sacársela rodaron un poco de lado y en tijera Javi seguía follándose a mi mujercita, entonces yo me pude poner frente a ella y besarla y comerle sus tetas y con mi mano acariciarle el conejo donde quedaba libre, de tal forma que también tocaba el rabo inmenso de Javi, cosa que creo que a ninguno de los dos nos desagradó.
Cuando se salía más de la cuenta era yo mismo el que se la volvía a poner en su sitio. Puri empezó a gemir y a decir que así sería siempre, que el cabron de su marido haría de mamporrero para que su macho la follase y le llenase bien de leche. Después de un buen rato de meteisaca se corrió Puri, otra vez aullando y luego otra vez Javi, que le volvió a soltar una gran andanada de leche.
Por fin se soltaron, era para vernos, desnudos, sudando, con semen por todos lados, e incluso vimos que escondido teníamos un mirón que no se había perdido detalle de nada. Total que nos levantamos todos y nos fuimos, andando de camino al coche charlamos un poco con Javi que pese a su juventud es un chaval encantador. Nos despedimos y bueno volvimos al hotel. Yo estaba preocupado y así se lo dije a mi mujer, primero por haber hecho el trío, aunque reconocí que lo había disfrutado y segundo porque no habíamos usado condón y eso me preocupaba no por embarazos; que eso estaba más que controlado sino por posibles contagios. Puri dijo que se había dejado llevar y ni lo había pensado, que lo sentía pero que no lo pudo evitar.
Esa noche no salimos a cenar, y dormimos bien abrazados y seré sincero pues esa noche nada pasó. Por la mañana, nos levantamos con resaca de sexo, pero estuvimos hablando y Puri reconoció que había gozado como nunca, yo le prometí que seguiría intentándolo y que bueno de vez en cuando tendríamos placeres extras. Echamos un polvito mañanero que nos dejo más que relajados. Al salir, Puri con intención me preguntó si volvíamos a "nuestra playa".
Yo contesté que ya que era el último día podíamos comer bien y luego a media tarde echarnos una siestita al sol en la playa. Dijo que bien, comimos de maravilla y el vino que estaba frío entraba de cine, total que bebimos, sobre todo Puri más de lo acostumbrado. Ya en la playa y desnuda se quedó como un tronco, tumbada boca abajo y espatarrada, era para verla de lo buena que estaba. Javi llegó más tarde y se alegró de vernos, vino hacía nosotros y al verle le hice señas de que no hiciese ruido, porque Puri dormía.
Cuando se acomodó a nuestro lado le pedí que sin que Puri supiese que era él y desde atrás le pusiese crema. Javi se llenó las manos de crema y a su lado empezó a masajearla entera. Puri se despertó pero siguió tumbada y con los ojos cerrados. Javi en cada pasada era más audaz, pues no se conformó solo con sobarle las mollas del culo sino que incluso con sus dedos llegó a sobarle el coño, Puri estaba muy mojada y poco a poco y por su respiración comprobé que estaba muy salida. Cuando más o menos Javi acabo de darle crema en la espalda la movió para que se diese la vuelta y seguir por delante. Al hacerlo y ver que era Javi quien la había estado metiendo mano se llevó una agradable sorpresa y mas cuando notó su mástil totalmente tieso. Entonces me miró y con los ojos semientornados me mandó un beso de agradecimiento. Javi siguió dando crema ahora por delante, sobando sus tetas, y consiguió que los pezones se pusiesen completamente erectos demostrando lo acelerada que estaba Puri, jugó en su vientre, en sus muslos e incluso jugueteó con los pelos de su pubis, Puri no aguantó y mordiéndose la mano para no gritar se corrió.
Se quedo relajada en la toalla mientras la polla de Javi se mantenía más que tiesa. Yo me acerqué a mi mujer y dándole un beso le dije que ya que era nuestra última noche si quería podíamos aprovechar e invitar a pasarla con nosotros a nuestro amigo. Con cara de lujuria dijo que si, entonces le dijimos a Javi si quería compartir con nosotros esta última noche, por supuesto que quería y nos preguntó donde podíamos ir, pues él vivía todavía con sus padres. También estuvimos hablando de que el día anterior no habíamos usado condón, pero Javi nos juró que él no estaba dentro de riesgo, pues de hecho también él lo usaba siempre pero esa vez la inmediatez de lo ocurrido y al haber sido imprevisto no tenía a mano, por eso no lo usó. Medio nos convencimos los tres de que no había riesgo.
Le dijimos que podíamos ir al hotel que no habría problemas. Además decidimos hacerlo ya, pues el mirón de la noche anterior nos preocupaba. Con los dos coches condujimos hasta el hotel con la salvedad de que Puri se montó en el coche de Javi y por lo que me contaron se fueron metiendo mano todo el camino hasta llegar.
Aparcamos y con discreción y sin que nadie reparase en nosotros subimos a la habitación, lo primero fue una ducha que compartieron Javi y Puri y cuando yo ya no aguantaba más entre también, encontrándome el espectáculo de ver como se rozaban y besaba y metían mano debajo del agua, les dije que dejasen algo para más tarde y salieron, me duché entonces yo a todo correr y cuando salí todavía estaban desnudos pero ahora encima de la cama y besándose como si el mundo se fuese a acabar.
La polla de Javi no podía estar mas en forma, asustaba de lo grande que era, pero a Puri no le daba ningún miedo, cuando me tumbé yo también en la cama quedé a la espalda de mi mujer que se restregaba contra la polla del chaval. Yo también le besaba, en la nuca, en el cuello, jugaba con su pelo y con una de mis manos acariciaba su culo, llegue a meter un par de dedos en su culete, lo que hizo que todavía se arrimase más a Javi. Cuando ya no podía más levantó la pierna y poniendo el glande de la polla de Javi en la entrada de su coño le pidió que la follase, Javi no se hizo rogar y apretando poco a poco con la cadera y moviéndose un poco se la metió hasta dentro, realmente le costó varios minutos, pero cuando estuvo dentro Puri le dijo que se quedase quieto que era ella la que quería hacer el trabajo, entonces empezó a culear y a mover pelvis y cadera, yo desde atrás con dos dedos en su culo todavía hacía más fuerza, enseguida Puri empezó a chillar y a gemir y se corrió llenándonos de sus jugos.
Mi propia polla estaba como nunca, y se le estuve restregando por su espalda y por su culo. Javi seguía enterrado dentro del coño de mi mujer pero se empezó a mover poco a poco, esto consiguió que Puri reaccionase y entonces también ella decidió participar. Yo desde atrás sugerí que Javi se tumbase y fuese Puri quien lo cabalgase, así lo hicieron y cuando ya llevaban un rato de cabalgada unté mi polla de saliva y también el agujero de atrás de mi señora e intenté clavársela por ahí. Nosotros hemos practicado muchas veces el sexo anal así que a Puri no le pilló de nuevas, solo que ahora no lo esperaba, me costó metérsela en principio porque ellos no paraban quietos y porque la postura no es fácil, pero entró.
Al sentirse llena por los agujeros Puri ni hablaba, se dejó ir, entre mis embestidas y las grandes culeadas que le daba Javi la teníamos rota y totalmente abierta, se corrió llorando y gritando y se quedó casi desvanecida mientras nosotros seguíamos y primero se corrió Javi y enseguida yo. Cuando se la sacamos los dos se tiró a la cama y quedo traspuesta total.
Javi y yo nos fuimos a la ducha, primero se ducho él y cuando lo estaba bajo el agua me animó a que lo hiciese con él. Me dio mucho morbo ducharme en pelotas con otro tío y allí estábamos los dos desnudos y casi empalmados de nuevo. Con el agua cayendo encima de los dos y muy juntos que estábamos, me besó en la boca y pego su polla a la mía. No sé que me pasó porque nunca antes (ni después) me han atraído los hombres pero sé que nos besamos y que mi polla se irguió en busca de la suya. Entonces tiró de mis hombros hacía abajo y supe lo que quería. Me arrodille en la ducha y empecé a mamarsela. Javi no se corría, tan solo conseguí que se le pusiese en forma de nuevo, me levanté nos dimos un beso de órdago y llevándome de la mano en la polla volvimos a la cama. Puri se quedó pasmada al vernos entrar mojados y con mi polla en la mano de Javi. Además este le dijo que era un gran mamador y que sino llega a ser porque llevaba ya varias corridas me habría llenado de leche hasta la garganta. Puri se rió y dijo que desconocía esa faceta mía.
Total que tumbados en la cama de nuevo, mi mujer y yo nos estuvimos besando mientras Javi en la espalda de Puri le hacía sentir su dura polla otra vez, esta le dijo que lo sentía pero que tenía el coño y el culo escocidos y que por hoy ya valía, entonces Javi hizo un comentario que nos dejo helados a los dos, dijo que entonces me tendría que dar por el culo a mí, yo por supuesto dije que no , que esa cosa tan grande en mi culo no entraba y que además no era ningún maricón; pero Puri muy animada le animó a hacerlo, por eso se quitó de en medio quedando nosotros dos de frente y tumbados. Javi me beso y a la vez me acariciaba el rabo y la puta de Puri me metía un dedo en el culo para relajarme. Llegó un momento en que estaba tan caliente que todo me dio igual, así que me tumbé de espaldas y levantando el culo todo lo que pude, mientras Javi sujetaba mis piernas en alto, y deje que lo intentase. Puri estuvo al quite mamando y lubricando con su saliva primero y luego con una de sus cremas después tanto la polla de Javi como mi culo y entonces puso su cabezota en mi entrada, al entrar me dolió un horror pero lo aguanté, y poco a poco Javi fue entrando, el placer era distinto pues Puri no dejo en ningún momento de menear mi propia polla. Algo increíble, allí estaba yo un respetable cincuentón casado, atractivo y con éxito mientras un jovenzuelo de 22 anos me daba por el culo, todo delante de mi mujer y encima me gustaba.
Tenía los cables cruzados. Pero me gustó y me corrí soltando la poca leche que mis huevos tenían, cayó a lo largo de mi tronco, mientras Puri seguía masturbándome sin dejarme parar.
Javi de repente aceleró el ritmo y dándome unas embestidas brutales me llenó el culo de su leche. Nos quedamos los dos acoplados pero tumbados y su polla se salió con el típico "ploff". Me dolía el culo pero jamás me había sentido tan vicioso y tan bien. Estábamos tan cansados y era tan tarde que ni cenamos, hicimos un hueco en nuestra cama a Javi y nos dormimos los tres.
Por la mañana me despertó un leve movimiento, y es que la puta de mi esposa quiso aprovechar el tiempo y sin esperar se arrimó a la polla de Javi y consiguió ponérsela dura, cuando lo consiguió se la puso en la entrada del coño de frente como estaban y como la tiene tan grande se la clavó.
Y cuando yo me desperté así estaban, dando pequeños movimientos de caderas y disfrutando de un polvo despacito. Yo desperté con la polla también erecta, y acaricié a mi mujer en su espalda, pero recordando lo de la noche anterior me levante al baño, meé y volví con un bote de crema, me embadurné bien mi polla y con un poco de crema en mis dedos también lo hice en el culo de Javi, este viendo por donde venían los tiros, puso a mi mujer de espaldas, él se puso entres sus piernas follandosela y él mismo estaba todo abierto de piernas para facilitar que lo enculase, no sin dificultad conseguí que mi polla entrase. Y al rato acompasamos nuestros movimientos de tal forma que cuando yo empujaba, Javi venía hacía mi y mi mujer sacaba la cadera total que poco a poco conseguimos mantener el ritmo, el primero en correrme fui yo echando una buena andanada en el culo de Javi, enseguida lo hizo Puri y al poco Javi llenándole el coño con un montón de crema.
Estábamos sudando del esfuerzo, pero mi mujer sorprendiéndome todavía más se puso en la espalda de Javi y se puso a comerle el culo, pasó su lengua por el agujero y rebañó toda el semen que pudo, con la boca húmeda me busco y me dio el beso más morboso de mi vida, así saboreé mi propia leche después de pasar por el culo de mi amigo y en la propia boca de mi mujer. Javi estaba en la gloria y nos aseguro que en todos los años que lleva practicando sexo nunca había tenido una noche y una mañana tan especial.
El muy cabrón tenía todavía la polla morcillona y creciendo, así que le agarré y acercándola a mi boca se la comí como pude, enseguida vino Puri a ayudarme, por eso girándome un poco iniciamos un perfecto 69, nosotros dos y con Puri saltando de polla en polla y de agujero en agujero. A mi se me desató la vena bisexual y antes de correrme mandé parar a Javi, me puse a cuatro patas y le pedí que me comiese el culo y luego me la enfilara por ahí.
No lo dudo y entre él y Puri me dedicaron una gran lamida y luego con un poco de crema me sodomizó. Sus pelotas rozaban mi culo y la sensación era indescriptible, pues me besaba en la espalda a la vez que con una mano libre me pajeaba y con mi mujer besando y comiéndome la boca, a la vez que me rozaba con sus maravillosas tetas. Me corrí y mi semen quedo en las sábanas como muestra de mi placer mientras Javi dando unos terribles golpes de cadera se dejaba ir en mi culo.
Puri no lo había podido aguantar y se estaba metiendo el dedo, hasta que se lo quite y lo sustituí por mi mano. Estaba tan mojada que le entraron casi cuatro dedos y le dediqué una labor digital de escándalo, consiguiendo que se corriese de nuevo. Entonces si que nos quedamos rotos. Todavía dormitamos un poco encima de la cama, hasta que tuvimos que levantarnos para ducharnos preparar las maletas y salir de vuelta a casa.
La despedida de Javi fue muy emotiva pues le besamos Puri y yo con tanto sentimiento que se acongojó, todavía pudimos compartir nuestras lenguas Puri y yo con él, que por cierto se quedó con nosotros hasta la misma hora de marchar. Antes habíamos intercambiado teléfonos y datos personales y nos prometimos un reencuentro.
Pese a todo Cádiz está muy lejos, pero en este último año hemos pasado varios fines de semana en Madrid juntos, compartiéndolo todo, y practicando todo el sexo que se puede practicar entre dos hombres dispuestos y una mujer increíble.
Nos gusta todo desde encularnos el uno al otro hasta un "sándwich" que hace que Puri se quede rota y todo lo que podáis imaginar. Nuestra vida de pareja esta ahora en su mejor momento y las amigas de mi mujer le preguntan que ha pasado en su vida que está cada día más guapa y radiante.
Con Javi hablamos varias veces a la semana y ahora hemos pensado poner una webcam, yo soy un inútil para estas cosas de la informática pero Javi dice que él se encarga de todo, nos ha asegurado que tendremos unas sesiones de sexo "virtual" a tope y por supuesto que hemos aceptado su sugerencia.
Y este verano cogeremos tres semanas de vacaciones y por supuesto las pasaremos en Cádiz y Javi ha prometido vivir con nosotros como si fuésemos un matrimonio de tres, y además cuando él coja sus vacaciones en Septiembre se vendrá a nuestra casa y mientras yo trabaje mi mujer cuidará de él para poder disfrutar a mi regreso.
Esta es nuestra experiencia que creemos debe ser compartida y que demuestra que nuestra situación no es tan anómala y que a nosotros al menos nos ha descubierto caminos que nunca hubiésemos imaginado.
Espero que os guste éste relato supermorboso que tenía guardado en el ordenador, creo que se publicó en todorelatos .com
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jueves, 28 de noviembre de 2013
Un trío de alto voltaje.(Relato)
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domingo, 2 de junio de 2013
Relato cornudo: Sábado a la noche.
Era un sábado como muchos otros y habíamos planeado ir a una macro discoteca, pero esta vez los dos solos ya que nuestro grupo de amigos estaba de viaje fuera de la ciudad y nosotros por motivos de trabajo no pudimos ir .
Quedamos en que iría a recoger a Silvia a su trabajo directamente, para ahorrar tiempo, ella se vestiría y prepararía allí.
Cuando llegue a por ella una vez más, me quede alucinado del pedazo de tía que tenia por novia, como podía vestir tan provocativamente.
Según caminaba hacia el coche desde la puerta de su trabajo, provoco más de una contractura cervical de sus compañeros de curro, que giraban el cuello para verla el culo sin disimular.
Antes de ir de fiesta, cenamos en una hamburgueseria. Compramos una botella en el típico “chino” del barrio y nos fuimos a la discoteca.
Habitualmente al llegar allí hay controles de alcoholemia, yo no estaba preocupado ya que no había bebido casi nada, aun así, nos dieron el alto, el agente me alumbro con la linterna me hizo la típica pregunta ¿Qué si había bebido? Se fue a la puerta del copiloto alumbro por su ventana hacia el suelo, y entonces……. Se percato en las pedazo de piernas de mi chica, que casualmente tenia entre abiertas, la miro a la cara, mi chica le echo una sonrisa picara y nos dejo continuar…. ¿Casualidad?
Llegamos a la discoteca y nos dirigimos al parking para hacer “botellón”, la calle no tenía ninguna iluminación, excepto la luz de neón de los maleteros “tunning” de los coches que estaban aparcados.
Había un grupo de chicos junto a nuestro coche, bailando y liándola, como haría cualquier grupo de tíos solos y borrachos. Miraditas a mi chica, comentarios cerdos y caras de deseo.
Entramos a la discoteca sin esperar cola gracias a un amigo (DJ Famoso) de Silvia que nos metió en lista, fuimos a la barra, nos pedimos unas copas y nos metimos en medio de la aglomerada pista de baile central.
En esta discoteca ya habíamos tenido alguna que otra situación morbosa, pero nunca con otras personas, simplemente un poco de exhibicionismo, o magreo en medio de la gente, aunque tampoco es algo del otro mundo entre gente bastante borracha. Lo que me gustaba es que siempre que íbamos allí Silvia se ponía muy cachonda.
Después de unos cuantos bailes y unas cuantas copas de más, encontramos un sitio estratégico donde ponernos sin ser empujados, nada más llegar un grupo de “mazados guaperas macarillas de gimnasio” se fijo en Silvia. Eran justo el grupo que teníamos delante, y claramente se fijaban en Silvia ya que estaban todo el rato girados hacia ella.
Yo sabía que a Silvia nunca le han gustado los tíos muy mazados y menos aun chulos o macarrillas, asi que no me encontraba muy cómodo, en caso de llegar a tener algún problema, yo hubiera tenido las de perder ya que eran 5 tíos, y bastante más fuertes que yo. No me suele intimidar nadie fácilmente, pero en esta ocasión era distinto.
Después de 15 minutos uno de ellos vino hacia nosotros, y me pregunto “que si no éramos de aquí”, que lo decía porque era raro ver a una pareja sola en una discoteca de ese tipo. Mientras hablaba con él, otro de ellos se acerco a Silvia, la pidió fuego, y se puso a hablar con ella. Yo estaba a poca distancia ya que no me fiaba un pelo de ellos, aunque el tío que hablaba conmigo no parecía ser un colgado ni nada parecido, además vi que Silvia sonreía y no parecía incomodarla.
Después de un rato hablando con ellos nos fuimos a por una copa, y Silvia me comento lo que hablaba con el otro tío…. Que si éramos de Madrid, que si íbamos mucho por allí, que si yo era muy afortunado de estar con una chica tan guapa, etc.….
Volvimos a la pista a un sitio distinto porque yo se lo pedí a Silvia aunque ella prefería volver al mismo sitio, acepto a regañadientes, íbamos bastante tocados, y cachondos. De improviso Silvia se abalanzó hacia mí y comenzó a morrearme y a tocarme la polla durante un buen rato, yo comencé a tocarla el coño desde atrás por debajo el vestido, de pie con su culo pegado a mi polla. Al rato me di cuenta que estaba mirando a unos tíos de la derecha que a su vez la miraban a ella, casualmente eran los mismos tíos de antes.
Silvia sonreía al tio con el que habia hablado mientras les miraba, yo no sabía ni que hacer, ya que supuestamente no eran su tipo, y además ella sabía que me sentía intimidado ante ellos.
Una vez más, el mismo que había hablado con ella se acerco a nosotros, ella aun seguía con su mano en mi polla y el la volvió a pedir fuego, Silvia hecho una carcajada bastante erótica y le dijo que tenía las manos ocupadas, enseñándole la mano que tenia dentro de mi pantalón. Entonces le dijo "mete la mano en el bolsillito de la falda y sácalo túl mismo".
Me quería morir.
Me di cuenta que al meter la mano en el bolsillo se entretuvo un rato, lo note porque yo tenía la mano en su coño por detrás, y me di cuenta que él iba hacia el mismo sitio con la suya.
Pero Silvia no decía nada, simplemente le sonreía.
El chico se quedo bailando junto a Silvia a menos de un palmo. Su grupo de amigos se había dividido, 3 de ellos se habían ido detrás de un grupo de chicas y el otro tío al verse solo, vino con su amigo.
Silvia seguía a lo suyo poniéndome cachondo, se puso frente a mi dando la espalda al los dos tíos, tras 5 minutos de lengua, me miro y me sonrió, y me pidió que no me enfadara, yo no entendía nada.
Cogió mi mano y se la llevo al culo, me quede flipado al notar otra mano apretándoselo sin disimulo, al mirar por encima del hombro de Silvia me encuentro al tío pegado a su espalda y magreandoselo.
El me miro y ni se inmuto al verme mirándole, es más me echo una mirada un tanto amenazadora y se comenzó a reír, entonces Silvia me cogió por la cabeza y también se comenzó a reír.
¡¡¡Se dio la vuelta y le dio un muerdo!!!!
Yo me quede parado intentando entender lo que pasaba, nosotros ya habíamos hecho tríos y cosas morbosas, pero en este caso, iba en contra de sus supuestos gustos, y al mismo tiempo me estaba humillando con gente que no me sentía seguro. Aun considerandome liberal y un cornudo consentido, ¡¡¡estaba teniendo celos!!!! Seguramente por el prototipo de tios que eran, los tipicos a los que ninguna les dice que no, y se comportan como cerdos con ellas, los que en el fondo las ponen cachondisimas.
El tema es que muchas veces la había pedido que me humillara en tríos pero nunca lo hacía.
El otro tío al ver a su amigo liándose con mi novia se acerco a mí y me dijo “que zorra es”, yo no sabía ni que decir, al ver que no respondía cogió y se puso también a tocarla el culo. La gente que teníamos alrededor flipaba.
La situación era muy morbosa, tensa y rara, mi novia con dos tíos bastante chulos en medio de una discoteca donde nos conoce mucha gente magreandose y siendo magreada mientras pasa de su novio el cual está al lado parado y mirando con la boca abierta.....y porque no decirlo, empalmado.
Tras un buen rato se digno a fijarse en mí, me hizo una seña de que la siguiera con el dedo, y les dijo a ellos que la acompañaran a un sitio más cómodo....
Les cogió a los dos de la mano y se fue andando hacia la salida, yo simplemente les seguía detrás.
Al salir fue directamente hacia donde teníamos el coche, ellos me miraban, mientras hablaban con ella, Silvia les comentaba que no pasaba nada, que yo era su novio, pero que ella podía follar con quien quisiera, que me ponía verla follar con otros tíos y que contra mas puta se comportaba mas cachondo me ponía.
Todo era cierto, pero nunca se lo había contado a nadie de esa manera y menos aun si no lo conocíamos de algún encuentro discreto.
Uno de los tíos, al ver lo que iba a pasar se giro y me pregunto “qué coche tienes”, le respondí con un poco de rencor, entonces miro a mi chica y le dijo que mejor iban al suyo, que era más grande. Era cierto tenían un Mercedes Vito, bastante más espaciosa, para que pudiéramos entrar los cuatro.
Al llegar a la furgoneta, el dueño abrió el portón lateral y entro para tumbar los asientos del medio, en la zona de atrás no los tenía puestos con lo que se quedo un espacio de unos 2 x 2. El otro tío ayudo a entrar a Silvia y aprovecho para levantarla la falda y mirarla el culo, la beso un cachete y me dijo "menudo polvo la vamos a echar a tu novia". Yo simplemente asentí con la cabeza.
Cuando me disponía a entrar mi novia me miro y me dijo que me quedara fuera, que sacara el móvil y lo grabara, que hoy me tocaba mirar. El mas guaperas de los dos, el que la entro en la disco, me miro se saco la polla y me dijo "no te preocupes que va a tener de sobra con esta polla" fue bastante sarcástico, aunque lo peor es que tenia razón, al igual que físicamente era como el doble que yo, me sacaba una cabeza de alto, fibrado a más no poder, guaperas, pero encima tenía un rabo que era el doble de gordo que el mío y 2 veces más largo (como una botella de 1 litro de Coca-Cola).
Silvia: ¿ves porque tenía tantas ganas de que me follaran? Tiene un cuerpo y una polla que ya me gustaría tener a diario en casa, como el otro este igual de bueno te cambio por ellos...
Guaperas: ¿ No tiene ni la mitad, de polla ? jajaja no te preocupes que yo me encargare de darte la caña que no te da este PUTA.
Silvia: Ni la cuarta parte, ni de gorda ni de larga.
Me miro como con asco.
Se echaron a reír. Yo sabía que estaba haciendo lo que le pedí, "humillarme" y me estaba poniendo cachondo, y al mismo tiempo sentía impotencia.
El guaperas cogió a mi novia por la cabeza y la lanzo contra su polla violentamente y ella respondió abriendo su boca y tragándosela entera. La envistió la boca durante un buen rato, mi novia le escupía, le lamia desde los huevos hasta el capullo y se la volvía a zampar, sin dejar de mirarle a los ojos y sin que él la soltara la cabeza.
Silvia miro al otro chico sin dejar de comerle la polla al guaperas, se levanto la falda y le hizo un gesto con la mano mientras le acariciaba el abdomen. El otro tío entendió lo que quiso, la quito el tanga en 1 segundo, y la metió 2 dedos sin dificultad.
Desde mi posición pude ver que estaba mojadisima, casi podía olerla.
Soltó la mano que la sujetaba la cabeza, se giro y se puso a cuatro patas desabrocho los pantalones del que la hacia el dedo y le saco la polla.
Silvia: Joder, hoy es mi día de suerte, a falta de una dos de la buenas………otra polla como dios manda, grande y gorda. ¿Tenéis familia negra?
Los dos tíos se empezaron a reír. Entonces miro al guaperas, que ahora se encontraba frente a su culo.
Silvia: Cabron deja de reírte y follame por favor.
Le estaba suplicando, increíble. Le cogió el rabo y se lo metió en el coño. Según le dio el primer pollazo abrió los ojos como un búho, vi perfectamente que de lo gorda que era la rozaba por todos lados, dilatándoselo bestialmente.
Sin condón, no lo conocía pero se lo estaba follando sin condón…..
Se volvió hacia donde más cerca se encontraba su boca y topo con la polla del otro tío, comenzó el mismo proceso que unos minutos antes con el guaperas.
Guaperas: Seguro que no está acostumbrada a jugar con pollas tan grandes.
El Otro: Joder que pedazo de puta, como la chupa, me la está dejando reluciente.
Jajajajaja risas…
Guaperas: y este aquí grabando, jajaja cojonudo, hay que ser cabron, me hace a mí esto mi novia y la cruzo la cara. Puto cornudo…
Yo no decía nada simplemente miraba y escuchaba…. a punto de reventar en todos los sentidos.
Mientras se la follaba a cuatro patas comenzó a masajearla el ano, la escupió y comenzó a meter el dedo, Silvia no se quejaba, empezó a arquear mas el culo, como pidiendo que se lo follaran.
Soltó la polla que se estaba comiendo y empujo al guaperas para apartarle, lo tumbo en el suelo y se sentó encima para que siguiera follandosela. Miro al otro y le dijo “hazme feliz y follame el culo”.
Estaba pidiendo una doble penetración, a dos tíos de los que no sabía ni el nombre, en el parking de una macro discoteca, en una furgoneta. A mí por mucho que se lo había propuesto jamás me había dejado.
Después de unos 10 minutos, el tío que la estaba dando por culo se corrió, Silvia pego un gemido que escucho un grupo que montaba en el coche para irse. Me miraron y me hicieron señas con las manos en plan, CAMPEONES….
Silvia: Joder menuda corrida, me has llenado el culo. (Entre gemidos)
El guaperas no paraba de follarsela, entonces el otro me dijo que fuera donde el copiloto y sacara unas toallitas de la guantera, yo fui como si tuviera un resorte sin pensarlo, las saque y se las pase. Ya ni móvil ni video. Quería correrme.
Silvia se volvió a poner a 4 patas, pero esta vez con su culo hacia mí, asomando por la puerta de la furgoneta, me paso las toallitas y me dijo “límpiamelo bien”. Y volvió a comerle la polla al que quedaba.
Cuando se lo deje bien limpio la di una palmada en el culo (listo). Ella lo entendió.
El otro tío saco su móvil y se puso a grabar como se la chupaba a su amigo, mi novia no se enfadaba, sino que se ponía a mirar, sonreír y jugar con la cámara sensualmente mientras le comía la polla.
Silvia: ¿Dónde quieres correrte?
Guaperas: En esa boca de zorra… Para que cuando te bese tu novio se acuerde de mi. Jeje
Le miro y sonrió.
Silvia: Pues hazlo cabronazo….
Continuo comiéndosela aun mas zorra, el tío estaba cachondisimo y comenzó a convulsionar, la corrida estaba cerca, mi novia al darse cuenta le empezó a pajear con la boca abierta mientras le lamia la punta. El tío le echo una buena mascada y mi chica no dejo escapar ni una sola gota, se lo trago y continúo limpiándosela un buen rato.
Cuando termino, se vistió, bajo de la furgoneta, nos fumamos un cigarro, nos bebimos unas copas con los dos cachas, les dio su teléfono a los dos.
Silvia: Llamadme pronto, follais de puta madre, la próxima vez en nuestra casa, hay más espacio y estaremos mas cómodos… jeje
Nos fuimos como si no hubiera pasado absolutamente nada.
En el coche de vuelta a casa y tras una conversación bastante morbosa sobre lo que había sucedido, me saco la polla y me dijo “todavía estas cachondo cabronazo, mas pequeña pero igual de buena…. Jeje” y me hizo una mamada de consuelo….
FIN
Éste relato lo tenía guardado descargado de una web que no recuerdo, pero he decidido compartirlo pues lo encuentro muy morboso.
Quedamos en que iría a recoger a Silvia a su trabajo directamente, para ahorrar tiempo, ella se vestiría y prepararía allí.
Cuando llegue a por ella una vez más, me quede alucinado del pedazo de tía que tenia por novia, como podía vestir tan provocativamente.
Según caminaba hacia el coche desde la puerta de su trabajo, provoco más de una contractura cervical de sus compañeros de curro, que giraban el cuello para verla el culo sin disimular.
Antes de ir de fiesta, cenamos en una hamburgueseria. Compramos una botella en el típico “chino” del barrio y nos fuimos a la discoteca.
Habitualmente al llegar allí hay controles de alcoholemia, yo no estaba preocupado ya que no había bebido casi nada, aun así, nos dieron el alto, el agente me alumbro con la linterna me hizo la típica pregunta ¿Qué si había bebido? Se fue a la puerta del copiloto alumbro por su ventana hacia el suelo, y entonces……. Se percato en las pedazo de piernas de mi chica, que casualmente tenia entre abiertas, la miro a la cara, mi chica le echo una sonrisa picara y nos dejo continuar…. ¿Casualidad?
Llegamos a la discoteca y nos dirigimos al parking para hacer “botellón”, la calle no tenía ninguna iluminación, excepto la luz de neón de los maleteros “tunning” de los coches que estaban aparcados.
Había un grupo de chicos junto a nuestro coche, bailando y liándola, como haría cualquier grupo de tíos solos y borrachos. Miraditas a mi chica, comentarios cerdos y caras de deseo.
Entramos a la discoteca sin esperar cola gracias a un amigo (DJ Famoso) de Silvia que nos metió en lista, fuimos a la barra, nos pedimos unas copas y nos metimos en medio de la aglomerada pista de baile central.
En esta discoteca ya habíamos tenido alguna que otra situación morbosa, pero nunca con otras personas, simplemente un poco de exhibicionismo, o magreo en medio de la gente, aunque tampoco es algo del otro mundo entre gente bastante borracha. Lo que me gustaba es que siempre que íbamos allí Silvia se ponía muy cachonda.
Después de unos cuantos bailes y unas cuantas copas de más, encontramos un sitio estratégico donde ponernos sin ser empujados, nada más llegar un grupo de “mazados guaperas macarillas de gimnasio” se fijo en Silvia. Eran justo el grupo que teníamos delante, y claramente se fijaban en Silvia ya que estaban todo el rato girados hacia ella.
Yo sabía que a Silvia nunca le han gustado los tíos muy mazados y menos aun chulos o macarrillas, asi que no me encontraba muy cómodo, en caso de llegar a tener algún problema, yo hubiera tenido las de perder ya que eran 5 tíos, y bastante más fuertes que yo. No me suele intimidar nadie fácilmente, pero en esta ocasión era distinto.
Después de 15 minutos uno de ellos vino hacia nosotros, y me pregunto “que si no éramos de aquí”, que lo decía porque era raro ver a una pareja sola en una discoteca de ese tipo. Mientras hablaba con él, otro de ellos se acerco a Silvia, la pidió fuego, y se puso a hablar con ella. Yo estaba a poca distancia ya que no me fiaba un pelo de ellos, aunque el tío que hablaba conmigo no parecía ser un colgado ni nada parecido, además vi que Silvia sonreía y no parecía incomodarla.
Después de un rato hablando con ellos nos fuimos a por una copa, y Silvia me comento lo que hablaba con el otro tío…. Que si éramos de Madrid, que si íbamos mucho por allí, que si yo era muy afortunado de estar con una chica tan guapa, etc.….
Volvimos a la pista a un sitio distinto porque yo se lo pedí a Silvia aunque ella prefería volver al mismo sitio, acepto a regañadientes, íbamos bastante tocados, y cachondos. De improviso Silvia se abalanzó hacia mí y comenzó a morrearme y a tocarme la polla durante un buen rato, yo comencé a tocarla el coño desde atrás por debajo el vestido, de pie con su culo pegado a mi polla. Al rato me di cuenta que estaba mirando a unos tíos de la derecha que a su vez la miraban a ella, casualmente eran los mismos tíos de antes.
Silvia sonreía al tio con el que habia hablado mientras les miraba, yo no sabía ni que hacer, ya que supuestamente no eran su tipo, y además ella sabía que me sentía intimidado ante ellos.
Una vez más, el mismo que había hablado con ella se acerco a nosotros, ella aun seguía con su mano en mi polla y el la volvió a pedir fuego, Silvia hecho una carcajada bastante erótica y le dijo que tenía las manos ocupadas, enseñándole la mano que tenia dentro de mi pantalón. Entonces le dijo "mete la mano en el bolsillito de la falda y sácalo túl mismo".
Me quería morir.
Me di cuenta que al meter la mano en el bolsillo se entretuvo un rato, lo note porque yo tenía la mano en su coño por detrás, y me di cuenta que él iba hacia el mismo sitio con la suya.
Pero Silvia no decía nada, simplemente le sonreía.
El chico se quedo bailando junto a Silvia a menos de un palmo. Su grupo de amigos se había dividido, 3 de ellos se habían ido detrás de un grupo de chicas y el otro tío al verse solo, vino con su amigo.
Silvia seguía a lo suyo poniéndome cachondo, se puso frente a mi dando la espalda al los dos tíos, tras 5 minutos de lengua, me miro y me sonrió, y me pidió que no me enfadara, yo no entendía nada.
Cogió mi mano y se la llevo al culo, me quede flipado al notar otra mano apretándoselo sin disimulo, al mirar por encima del hombro de Silvia me encuentro al tío pegado a su espalda y magreandoselo.
El me miro y ni se inmuto al verme mirándole, es más me echo una mirada un tanto amenazadora y se comenzó a reír, entonces Silvia me cogió por la cabeza y también se comenzó a reír.
¡¡¡Se dio la vuelta y le dio un muerdo!!!!
Yo me quede parado intentando entender lo que pasaba, nosotros ya habíamos hecho tríos y cosas morbosas, pero en este caso, iba en contra de sus supuestos gustos, y al mismo tiempo me estaba humillando con gente que no me sentía seguro. Aun considerandome liberal y un cornudo consentido, ¡¡¡estaba teniendo celos!!!! Seguramente por el prototipo de tios que eran, los tipicos a los que ninguna les dice que no, y se comportan como cerdos con ellas, los que en el fondo las ponen cachondisimas.
El tema es que muchas veces la había pedido que me humillara en tríos pero nunca lo hacía.
El otro tío al ver a su amigo liándose con mi novia se acerco a mí y me dijo “que zorra es”, yo no sabía ni que decir, al ver que no respondía cogió y se puso también a tocarla el culo. La gente que teníamos alrededor flipaba.
La situación era muy morbosa, tensa y rara, mi novia con dos tíos bastante chulos en medio de una discoteca donde nos conoce mucha gente magreandose y siendo magreada mientras pasa de su novio el cual está al lado parado y mirando con la boca abierta.....y porque no decirlo, empalmado.
Tras un buen rato se digno a fijarse en mí, me hizo una seña de que la siguiera con el dedo, y les dijo a ellos que la acompañaran a un sitio más cómodo....
Les cogió a los dos de la mano y se fue andando hacia la salida, yo simplemente les seguía detrás.
Al salir fue directamente hacia donde teníamos el coche, ellos me miraban, mientras hablaban con ella, Silvia les comentaba que no pasaba nada, que yo era su novio, pero que ella podía follar con quien quisiera, que me ponía verla follar con otros tíos y que contra mas puta se comportaba mas cachondo me ponía.
Todo era cierto, pero nunca se lo había contado a nadie de esa manera y menos aun si no lo conocíamos de algún encuentro discreto.
Uno de los tíos, al ver lo que iba a pasar se giro y me pregunto “qué coche tienes”, le respondí con un poco de rencor, entonces miro a mi chica y le dijo que mejor iban al suyo, que era más grande. Era cierto tenían un Mercedes Vito, bastante más espaciosa, para que pudiéramos entrar los cuatro.
Al llegar a la furgoneta, el dueño abrió el portón lateral y entro para tumbar los asientos del medio, en la zona de atrás no los tenía puestos con lo que se quedo un espacio de unos 2 x 2. El otro tío ayudo a entrar a Silvia y aprovecho para levantarla la falda y mirarla el culo, la beso un cachete y me dijo "menudo polvo la vamos a echar a tu novia". Yo simplemente asentí con la cabeza.
Cuando me disponía a entrar mi novia me miro y me dijo que me quedara fuera, que sacara el móvil y lo grabara, que hoy me tocaba mirar. El mas guaperas de los dos, el que la entro en la disco, me miro se saco la polla y me dijo "no te preocupes que va a tener de sobra con esta polla" fue bastante sarcástico, aunque lo peor es que tenia razón, al igual que físicamente era como el doble que yo, me sacaba una cabeza de alto, fibrado a más no poder, guaperas, pero encima tenía un rabo que era el doble de gordo que el mío y 2 veces más largo (como una botella de 1 litro de Coca-Cola).
Silvia: ¿ves porque tenía tantas ganas de que me follaran? Tiene un cuerpo y una polla que ya me gustaría tener a diario en casa, como el otro este igual de bueno te cambio por ellos...
Guaperas: ¿ No tiene ni la mitad, de polla ? jajaja no te preocupes que yo me encargare de darte la caña que no te da este PUTA.
Silvia: Ni la cuarta parte, ni de gorda ni de larga.
Me miro como con asco.
Se echaron a reír. Yo sabía que estaba haciendo lo que le pedí, "humillarme" y me estaba poniendo cachondo, y al mismo tiempo sentía impotencia.
El guaperas cogió a mi novia por la cabeza y la lanzo contra su polla violentamente y ella respondió abriendo su boca y tragándosela entera. La envistió la boca durante un buen rato, mi novia le escupía, le lamia desde los huevos hasta el capullo y se la volvía a zampar, sin dejar de mirarle a los ojos y sin que él la soltara la cabeza.
Silvia miro al otro chico sin dejar de comerle la polla al guaperas, se levanto la falda y le hizo un gesto con la mano mientras le acariciaba el abdomen. El otro tío entendió lo que quiso, la quito el tanga en 1 segundo, y la metió 2 dedos sin dificultad.
Desde mi posición pude ver que estaba mojadisima, casi podía olerla.
Soltó la mano que la sujetaba la cabeza, se giro y se puso a cuatro patas desabrocho los pantalones del que la hacia el dedo y le saco la polla.
Silvia: Joder, hoy es mi día de suerte, a falta de una dos de la buenas………otra polla como dios manda, grande y gorda. ¿Tenéis familia negra?
Los dos tíos se empezaron a reír. Entonces miro al guaperas, que ahora se encontraba frente a su culo.
Silvia: Cabron deja de reírte y follame por favor.
Le estaba suplicando, increíble. Le cogió el rabo y se lo metió en el coño. Según le dio el primer pollazo abrió los ojos como un búho, vi perfectamente que de lo gorda que era la rozaba por todos lados, dilatándoselo bestialmente.
Sin condón, no lo conocía pero se lo estaba follando sin condón…..
Se volvió hacia donde más cerca se encontraba su boca y topo con la polla del otro tío, comenzó el mismo proceso que unos minutos antes con el guaperas.
Guaperas: Seguro que no está acostumbrada a jugar con pollas tan grandes.
El Otro: Joder que pedazo de puta, como la chupa, me la está dejando reluciente.
Jajajajaja risas…
Guaperas: y este aquí grabando, jajaja cojonudo, hay que ser cabron, me hace a mí esto mi novia y la cruzo la cara. Puto cornudo…
Yo no decía nada simplemente miraba y escuchaba…. a punto de reventar en todos los sentidos.
Mientras se la follaba a cuatro patas comenzó a masajearla el ano, la escupió y comenzó a meter el dedo, Silvia no se quejaba, empezó a arquear mas el culo, como pidiendo que se lo follaran.
Soltó la polla que se estaba comiendo y empujo al guaperas para apartarle, lo tumbo en el suelo y se sentó encima para que siguiera follandosela. Miro al otro y le dijo “hazme feliz y follame el culo”.
Estaba pidiendo una doble penetración, a dos tíos de los que no sabía ni el nombre, en el parking de una macro discoteca, en una furgoneta. A mí por mucho que se lo había propuesto jamás me había dejado.
Después de unos 10 minutos, el tío que la estaba dando por culo se corrió, Silvia pego un gemido que escucho un grupo que montaba en el coche para irse. Me miraron y me hicieron señas con las manos en plan, CAMPEONES….
Silvia: Joder menuda corrida, me has llenado el culo. (Entre gemidos)
El guaperas no paraba de follarsela, entonces el otro me dijo que fuera donde el copiloto y sacara unas toallitas de la guantera, yo fui como si tuviera un resorte sin pensarlo, las saque y se las pase. Ya ni móvil ni video. Quería correrme.
Silvia se volvió a poner a 4 patas, pero esta vez con su culo hacia mí, asomando por la puerta de la furgoneta, me paso las toallitas y me dijo “límpiamelo bien”. Y volvió a comerle la polla al que quedaba.
Cuando se lo deje bien limpio la di una palmada en el culo (listo). Ella lo entendió.
El otro tío saco su móvil y se puso a grabar como se la chupaba a su amigo, mi novia no se enfadaba, sino que se ponía a mirar, sonreír y jugar con la cámara sensualmente mientras le comía la polla.
Silvia: ¿Dónde quieres correrte?
Guaperas: En esa boca de zorra… Para que cuando te bese tu novio se acuerde de mi. Jeje
Le miro y sonrió.
Silvia: Pues hazlo cabronazo….
Continuo comiéndosela aun mas zorra, el tío estaba cachondisimo y comenzó a convulsionar, la corrida estaba cerca, mi novia al darse cuenta le empezó a pajear con la boca abierta mientras le lamia la punta. El tío le echo una buena mascada y mi chica no dejo escapar ni una sola gota, se lo trago y continúo limpiándosela un buen rato.
Cuando termino, se vistió, bajo de la furgoneta, nos fumamos un cigarro, nos bebimos unas copas con los dos cachas, les dio su teléfono a los dos.
Silvia: Llamadme pronto, follais de puta madre, la próxima vez en nuestra casa, hay más espacio y estaremos mas cómodos… jeje
Nos fuimos como si no hubiera pasado absolutamente nada.
En el coche de vuelta a casa y tras una conversación bastante morbosa sobre lo que había sucedido, me saco la polla y me dijo “todavía estas cachondo cabronazo, mas pequeña pero igual de buena…. Jeje” y me hizo una mamada de consuelo….
FIN
Éste relato lo tenía guardado descargado de una web que no recuerdo, pero he decidido compartirlo pues lo encuentro muy morboso.
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domingo, 10 de febrero de 2013
La apuesta – continuación parte 3- (Relato).
Bueno, tras unos días de problemas informáticos, continuamos con el relato.
Tras conducir unos veinte minutos llegamos al local de copas que dijo Carlos, la verdad es que era una entrada super discreta, incluso me llamó la atención que había que llamar al timbre para poder entrar. Nos abrió una mujer muy guapa de unos treinta años y al entrar se podía ver una barra de bar en la que había varios hombres y un par de parejas charlando. Carlos se dirigió al camarero como si lo conociera de toda la vida y dijo: “Andrés, ellos vienen conmigo, vamos a dentro a los sofás.” El camarero nos miró y con un gesto de aprobación le hizo un saludo a Carlos.
Al entrar pude ver que había varias parejas en los sofás, algunas acompañadas de hombres, nos sentamos en un sofá y al momento vino la mujer que nos había abierto la puerta, pedimos las bebidas y mientras Marta y Carlos seguían la charla, yo empecé a fijarme en la pareja que teníamos justo en el sofá de enfrente, pues empezaban a darse un sobo importante metiéndose mano descaradamente ante nuestras narices y comiéndose la boca con ansia. Yo le iba a comentar a mi mujer lo que estaba viendo, cuando de improviso llega otro hombre al sofá de enfrente, deja un vaso en la mesa, y sin mediar palabra se sienta al lado de la mujer y empieza a sobarle las tetas desde atrás y a besarle en el cuello y la boca. ¡La escena me dejó pasmado!¡Menudo trío se estaban montando! Entonces me percaté que tenía yo tenía la polla a reventar, en parte por la escena, pero también debido a que tenía ganas de orinar, pues en el cine no había ido al lavabo. Le dije a Carlos que seguía de charla con Marta:” Perdona…, pero ¿dónde está el baño?”, y él me contestó: “ Mira al fondo de aquel pasillo”. Me levanté y cruzando una pequeña pista de baile en la que ahora no había nadie me dirigí al pasillo, no sin dejar de mirar de reojo a los del sofá de enfrente que seguían con su faena. El pasillo estaba iluminado con unas tiras de luces azules en el suelo a los laterales del pasillo y la verdad es que se veía muy poco, vi una puerta que llevaba a una escalera de caracol que bajaba al sótano y otra enfrente que llevaba a una estancia bastante oscura, seguí hasta el baño, pues ya me urgía.
Al salir del baño vi que de la escalera salía una pareja que entró en la sala oscura de enfrente y me llamó la atención sobre todo la vestimenta de ella: iba desnuda ataviada únicamente con un minúsculo tanga blanco que resaltaba bajo la luz azul-violeta. Estuve dudando unos minutos, pero la curiosidad me pudo y entré con precaución en la sala oscura y pude ver al hombre sentado en un sillón mirando como la mujer agachada estaba cara a una pared moviendo la cabeza con un movimiento de vaivén, al fijar más la vista pude ver que de la pared salían varias pollas por unos agujeros que había en ésta,¡¡estábamos en un local de ambiente liberal como en la peli porno que habíamos visto días antes!! De inmediato me pregunté si mi mujer estaría al corriente de las intenciones de Carlos al traernos a éste local, pero al mismo tiempo no podía apartar la vista de aquella mujer que seguía chupando la polla que salía del agujero de la pared mientras pajeaba otras dos con ambas manos, mientras, el hombre que había entrado con ella en la sala se pajeaba mirando la escena.
Yo estaba entre confuso y caliente, pues mi polla ya pugnaba por salir bajo el pantalón. Decidí ir en busca de Marta para explicarle la situación, no sin antes observar como la mujer se retiraba del agujero en el que estaba chupando la polla y se dirigía a chupar la otra de la izquierda mientras dejaba escurrir un reguero de semen por la comisura de sus labios. La escena me estaba poniendo cardiaco, pero giré la cabeza y me dirigí a la zona de sofás.
Al llegar casi a donde estábamos sentados, la visión de lo que vi me dejó de piedra: Marta estaba morreándose descaradamente con Carlos al tiempo que sobaba por encima del pantalón la entrepierna de éste, y él le correspondía metiéndole mano bajo el vestido que ya tenía prácticamente abierto del todo enseñando generosamente sus pechos y casi por completo su manoseado coño. Al acercarme, Carlos se levantó con un abultado paquete en el pantalón y tras ignorarme le dijo a mi mujer: “Te espero abajo, no tardes.” Y a continuación se fue en dirección al pasillo por el que yo había venido.
Yo no salía de mi asombro, y me senté junto a mi mujer que al tiempo cerraba sus piernas y recolocaba sus pechos en el vestido. Yo le dije: “ ¡Pero Marta!, ¿qué demonios está pasando aquí?”,y ella con mucha tranquilidad me respondió: “ Hemos venido a cumplir la apuesta que tú me lanzaste el otro día y que dijiste que no era capaz de realizar.” Me vino a la mente la escena de la película porno y de cómo provoqué a mi mujer llamándola mojigata y su reacción y entonces asustado até cabos, ¡se iba a follar a Carlos por ganar la apuesta!, yo le quise hacer razonar, pero ella no me dejo hablar y dijo: “Mira, me voy a levantar y voy a bajar esa escalera para follarme a Carlos, ya no sólo por la apuesta que vas a perder, sino porque lleva toda la noche metiéndome mano y estoy caliente como una perra deseosa que me folle con ese pedazo de tranca que tiene, ¡que por cierto ya he probado en el cine haciéndole una buena mamada!. Tú tienes dos opciones, o te quedas aquí esperando, o vienes abajo y presencias como otro hombre me folla, haz lo que quieras.” Acto seguido se levantó del sofá y se dirigió con paso firme hacia el pasillo por donde unos momentos antes se había ido Carlos, pero en el último momento en vez de girar hacia la escalera vi que se metía en la habitación de la pared de los agujeros.
Yo me quedé reflexionando un momento sobre lo acontecido, y al venirme a la cabeza una vez más la escena de la peli porno mi polla se puso otra vez dura, y sin pensar en cómo podía acabar aquello, me levanté del asiento y me dirigí a la estancia en la que había entrado Marta. Al entrar pude ver que mi mujer estaba agachada en cuclillas chupando una polla que asomaba de uno de los agujeros de la pared mientras con la mano derecha pajeaba otra, luego alternaba y chupaba la de la derecha y pajeaba la de la izquierda. Puede apreciar que la de la derecha era una polla bien larga, de unos 20 cm., pero no demasiado gruesa, la otra era más o menos como la mía, tal vez un poco más gruesa.
Tras un estar un rato mi mujer en la labor, giró la cabeza, miró a donde yo estaba, y metiendo la mano por uno de los agujeros llamó a los hombres para hablar con ellos, éstos se agacharon retirando sus pollas de los agujeros y tuvieron una corta conversación a través del agujero, al momento mi mujer se levantó viniendo hacia mí al tiempo que se abría la cremallera del vestido totalmente para a continuación quitárselo, quedándose totalmente desnuda sólo con las medias y los zapatos, me lo dio en la mano como si yo fuera un perchero y con su mano tocó mi entrepierna que estaba muy abultada por las escenas que estaba viendo y dijo: “Por lo tiesa que tienes la polla parece que te está gustando…”se acercó a mi oído y susurró: “ Dame unos minutos y baja”, continuó con paso muy sexy y la vi bajar por la escalera.
Yo me quedé sin saber cómo reaccionar ante la actitud que estaba demostrando Marta de mujer totalmente liberada y sin tabúes hacia el sexo, pero al margen de que
no acababa de asimilarlo, mi polla decía todo lo contrario, pues estaba gorda y dura como una piedra. Ensimismado en mis pensamientos pasó un buen rato y me decidí a bajar por aquella escalera de caracol imaginándome la situación en que me podía encontrar a mi mujer.
Al llegar abajo había un pasillo del que se entraba a varias estancias a través de unas puertas con cortinas, pero en las paredes del pasillo había agujeros a diferentes alturas por los que se podía observar lo que pasaba dentro de las habitaciones y al final del pasillo había otra escalera de caracol que iba hacia arriba.
Me acerqué a uno de los agujeros de la primera habitación y pude ver que en ella había la mujer del sofá frente al nuestro que estaba haciéndole una soberbia mamada a uno de los hombres mientras el otro le daba por el culo, la escena era espectacular, pero yo seguí por el pasillo buscando a Marta.
En la siguiente estancia miré por otro agujero y vi a una mujer cabalgando a un hombre mientras otro se pajeaba en un rincón, creí reconocer a la mujer del tanga blanco, bajé la vista al bulto de mi pantalón y seguí buscando.
Pasadas dos habitaciones vacías llegué a la última del pasillo antes de llegar a las otras escaleras, miré por el agujero y me quede asombrado: Marta estaba siendo follada por Carlos mientras otro tío le follaba el culo y ella le mamaba la polla a otro que estaba en pie sobre la cama enorme. Tras mi primera reacción de asombro, empecé a fijarme en la escena y vi que Carlos realmente “calzaba” un buen pollón que estaba haciendo disfrutar a Marta como una posesa por los gemidos que daba, el otro que le estaba dando por el culo era el de la polla larga que antes se la había chupado mi mujer en la sala de arriba y supuse que el otro que estaba de pie sería el otro con el que había hablado a través del agujero de la pared. La escena que estaba presenciando, al margen de lo que ya llevaba durante la noche, hizo que instintivamente mi mano fuese hasta la bragueta de mi pantalón y sacara la hinchada polla para empezar una frenética paja, que no duró mucho, pues debido a la excitación tenía los huevos a reventar de semen, y en pocos minutos tuve una corrida que sacudió mi cuerpo de manera brutal y disparó semen a través del agujero de la pared hasta llegar a darle a mi mujer.
Al notar el impacto del semen miró hacia el agujero de la pared y como si supiese que era yo el del otro lado de la pared aceleró la follada cogiendo un ritmo frenético al tiempo que empezó a tener espasmos provocados por el orgasmo que estaba teniendo, al mismo tiempo Carlos aceleró el ritmo de la follada así como el hombre que le follaba el culo a Marta, culminando ambos en una corrida al unísono uno en el coño y el otro en el culo de Marta.
El hombre que le había follado el culo sacó su ya flácida polla, y del culo de mi mujer, cayó un reguero de semen que siguió hasta los huevos de Carlos pues él aún mantenía su polla en el interior de ella, y el hombre le dijo dándole un pequeño cachete en el culo: “¡Ha sido genial, gracias guapa.!”. Marta no le contestó, entre otras cosas, porque seguía mamándole la polla al otro tipo hasta que tras un gemido, dio varios espasmos corriéndose en la boca de mi mujer.
Marta se sacó la polla de la boca, se incorporó sacándose del coño la polla medio flácida de Carlos, y mirando hacia donde yo estaba, abrió la boca que tenía llena del semen del hombre que se había corrido, la cerró, tragó y la volvió a abrir para demostrar que se lo había tragado todo.
La imagen era impresionante: los tres hombres extenuados por la follada con las pollas caídas y en medio de la escena mi querida mujer de pie en la cama sudorosa con chorros de semen cayéndole del coño y culo mirando hacia mí con una sonrisa en la cara de “victoria”.
Yo estaba al otro lado de la pared perplejo, pero al mismo tiempo excitadísimo, pues mi polla en ningún momento había bajado pese a la brutal corrida. En ese momento Marta bajó de la cama, salió de la estancia y viéndome con la polla mirando al techo, se acercó a mí y dijo: “Qué cariño,¿era capaz, o no era capaz?” y se quedó mirando mi tensa polla y replicó: “¡Vaya, no te la ha bajado la corrida!, pero no te preocupes que vas a tener ocasión de hacerte más pajas esta noche y las venideras, porque…¡¡Has perdido la apuesta!!”, se dio la vuelta y volvió a entrar con los tres hombres.
FIN
Espero vuestros comentarios, y si alguien tiene algún relato cornudo que quiera publicar enviadlo a superlopezmanolo@gmail.com y lo publicaré con mucho gusto.
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sábado, 2 de febrero de 2013
La apuesta - continuación parte 2- (Relato).
Pasados unos días y ya olvidado el pequeño episodio vivido en el último coito, al menos por mi parte, decidimos mi mujer y yo salir el viernes por la noche a cenar y a ver alguna película en el cine. Yo me vestí más bien normalito, pues no creí que iríamos a ningún sitio especial, pero cuando apareció mi esposa me quedé con la boca abierta de asombro, estaba preciosa, radiante y vestida con un vestido ajustado negro, no muy corto, más o menos unos 20 cm por encima de la rodilla, pero lo que más llamaba la atención es que el vestido se abría totalmente por delante con una cremallera doble, de las que se pueden abrir desde arriba y también por la parte de abajo, acompañaba el conjunto unas medias negras y unos zapatos de tacón de aguja.
Al ver mi cara de asombro me miró y dijo: " ¿Qué pasa, tal vez me he arreglado demasiado para salir?", a lo que yo respondí titubeando: " No, no, tan sólo que no me esperaba que te vistieras tan sexy para salir al cine...", y ella replicó: " Bueno, he pensado que si vamos a la sesión golfa podemos cenar antes, y al salir del cine, ir a tomar una copa para aprovechar la ocasión." Me quedé un poco pensativo y reflexionando pensé que en verdad hacía ya bastante tiempo que no hacíamos salidas nocturnas y tal vez esto cambiaría un poco la monotonía del día a día, por lo que asintiendo con la cabeza le dije: " Tienes razón, espera un momento que me arreglo un poco." A continuación me dispuse a ponerme una vestimenta un poco más acorde a la suya. Mientras, ella recibía un aviso de whatsapp y respondía haciendo tiempo.
Salimos de casa y al sentarse en el coche mi mujer cogió la cremallera de la parte de abajo del vestido y la subió dejando a la vista sus piernas enfundadas en las medias que acababan en unas ligas de banda dejando a la vista la parte alta de sus muslos hasta casi dejar a la vista sus braguitas, y acompañando el gesto dijo: "Me subo la cremallera para sentarme más cómoda, porque éste vestido es tan ajustado..., ¡recuérdame antes de bajar que la cierre, que si no voy a dar el espectáculo! ". Al hacer éste comentario en mi mente vino la imagen de mi querida esposa exhibiendo sus "virtudes" ante toda una serie de desconocidos y me vino una repentina excitación que produjo un severo endurecimiento de mi polla.
Tras recorrer varias calles de la ciudad llegamos a un restaurante al que antes íbamos con cierta frecuencia que no es demasiado caro y tiene una carta muy variada, puedes pedir desde pizza a marisco, aparcamos el coche en un parking cercano y al salir yo no dije nada a mi mujer respecto a la cremallera de su vestido, por lo que ésta bajó del coche y nos dirigimos hasta la puerta del restaurante ante la atenta mirada de todos los que se cruzaban en nuestro camino, al entrar se adelantó Marta y dirigiéndose al camarero éste le indicó una mesa que había al fondo del local.
Al acercarnos a la mesa un hombre que estaba sentado sólo en la mesa de al lado se quedó mirando a mi mujer y con cara de sorpresa dijo: “ ¡¡ Marta, cuánto tiempo sin verte, y mira por dónde nos encontramos aquí !!”. Acto seguido se levantó y le dio dos besos y empezaron a charlar amistosamente. En un momento de pausa Marta se giró hacia mí y dijo: “ Mira cariño, éste es Carlos, un compañero del instituto, Carlos éste es David, mi marido. “ y a continuación nos estrechamos la mano en un saludo. Continuaron hablando un poco y de pronto Marta se dirige a mí y me dice: “ ¿Te importa que Carlos cene con nosotros?, así tendremos ocasión de seguir charlando y ponernos al día “. Yo, por no ser maleducado respondí: “ Bueno,…si quieres…”.
Carlos en ese momento un poco embarazoso dijo: “ No, no, yo no quiero molestar, casualmente he decidido cenar algo aquí pues voy a ver una película en el multicine del final de la calle…”, y sin dejarle acabar la frase Marta dijo: “ ¡ Si nosotros también vamos ese cine!, nada, nada, te sientas con nosotros a cenar…” Acto seguido nos sentamos los tres en la mesa, mi mujer situada entre los dos y Carlos no pudo evitar un repaso a los muslos de mi señora que al sentarse dejó a la vista una visión muy agradable. Marta empezó a hacer preguntas y comentarios sobre antiguos compañeros y Carlos respondía con divertimento. Pedimos algo de comida rápida, y yo me dirigí al baño a lavarme las manos, como estaba ocupado tardé un poco en regresar, y al volver pude ver que ambos estaban más juntos (los asientos eran como un pequeño sofá circular alrededor de la mesa con un mantel que prácticamente llegaba al suelo), y Marta tenía en una mano la copa de vino que habían traído y la otra apoyada en el asiento, Carlos también tenía una copa de vino entre las manos. Al llegar Marta se dirigió a mí diciendo: “Cari, lo siento pero me he dejado el bolso en el asiento trasero del coche, ¿te puedes acercar a buscarlo?". Yo le dije:” Claro, ahora vengo”, y me dirigí al parking.
De regreso, ya con el bolso en la mano, iba pensando en lo pequeño que era el mundo y la casualidad de que mi mujer y Carlos se encontraran ésta noche después de tanto tiempo. Cuando me acerqué a la mesa Marta y Carlos me miraron furtivamente y instintivamente separaron un poco sus cuerpos que hasta llegar yo estaban totalmente pegados y con las manos bajo la mesa, y dijo mi mujer: “ ¡Gracias cariño!, vamos a comer que se nos va a hacer tarde para ir al cine."
Cenamos entre charla, risas y miradas cómplices entre ellos, pero yo no di importancia pues el ambiente era bastante distendido y amigable. Al terminar la cena y ya próxima la hora de la sesión de la película que íbamos a ver en el cine hice una seña al camarero para que nos trajera la cuenta y en ese momento Carlos dijo: “ No te preocupes, ya pago yo, la próxima ya pagarás tú…” Yo le dije que no, pero ante su insistencia acepté la invitación. Mientras, Marta se dirigió al baño y al levantarse vi que se bajaba un poco la cremallera del vestido pues se le había abierto más de la cuenta y daba a ver el tul semitransparente de su tanga negro que dejaba adivinar perfectamente su sexo recién depilado, se encaminó al baño con un contoneo de caderas que era insinuante ante la atenta mirada de los hombres que estaban en las mesas de alrededor. Mientras Carlos y yo entrabamos en una conversación en la que él halagaba el buen aspecto que tenía mi mujer a pesar de que los años habían pasado.
Al poco rato mi mujer regresó del baño y nos dirigimos al cine, al llegar nosotros nos metimos en una sala a ver una peli un con un poco de acción en la que casi todos los asientos estaban completos pues había mucha gente y Carlos entró en la anterior del mismo pasillo que era un poco más profunda, casi de arte y ensayo,(vamos para mí un rollo infumable), y como es lógico, prácticamente la sala vacía por completo. Nos despedimos y quedamos para al salir, ir a tomar alguna copa.
Cuando llevábamos poco más de quince minutos de película, mi mujer me dijo al oído: “¡Vaya rollo de película que me has traído a ver, se nota que es de las que a ti te gustan no hay más que tiros!" Y sin darme la oportunidad de contestar añadió: “ Tú quédate viendo ésta que yo me voy a la sala que está Carlos a ver si me gusta más, y si no al menos seguiremos cotilleando de los ex compañeros…”
A continuación se levantó dejándome un poco perplejo y se fue a la puerta de salida, yo no entendía nada, pues habíamos salido a pasar una noche en pareja, y resulta que estaba pasando más tiempo con el tal Carlos que conmigo, pero bueno no le quise dar más importancia y seguí viendo la peli.
Al acabar la película, salí de la sala y pude ver que la otra peli aún no había acabado, me asomé por la puerta y en la oscuridad pude vislumbrar que habían sólo unas diez personas en la sala, y acercándome a las tres parejas que yo veía pude comprobar que no eran Marta y Carlos, el resto parecía ser que eran personas sueltas, para no molestar me senté a esperar que acabara la película pues ya no quedaba mucho para el final.
Ya casi al final y a punto de salir los créditos de la peli, vi como de una de las filas delanteras aparecía una cabeza de mujer al lado de un hombre, como si hubiese estado con la cabeza apoyada en el regazo de éste, arreglándose un poco el peinado y cuchicheándole al oído. Al poco encendieron las luces de la sala y me dirigí hacia la pareja que se estaba levantando del asiento y arreglándose un poco la ropa. Al acercarme pude comprobar que eran ellos que me miraron con cara de asombro y Marta dijo: “Hola cariño, tenías razón la peli era un poco rollo y me he quedado dormida en el regazo de Carlos que amablemente me ha hecho de almohada improvisada.” Mientras hacía el comentario vi que no paraba de mirar al suelo como buscando algo, y yo le dije: “¿Has perdido algo?” Y ella contestó:” No, no… es que al coger el bolso me ha parecido que se caía algo…”, pero en seguida dijo: “Nada, vamos que me habrá parecido…”
Nos dirigimos por la hilera de butacas hasta el pasillo Carlos delante, Marta y yo el último, hacia la salida de la sala y al subir por el pasillo me fijé en que tenía algo enganchado en mi zapato, me agaché a desengancharlo y …¿qué es esto?...parece tela negra…¡¡era el tanga de Marta!!. Me quedé atónito, y sólo acerté a guardarlo en mi bolsillo mientras ellos dos se adelantaban hacia la salida.
Al salir vi que mi mujer estaba sola y dijo: “Vamos a esperar a Carlos que ha ido al lavabo, hemos decidido ir a un bar de copas que él conoce.” Yo casi no oía pues mi mente sólo trataba de dar sentido a la situación de estar esperando a un tío en la puerta del lavabo mientras mi mujer me explicaba no se qué y yo tenía su tanga en mi bolsillo sin entender qué había pasado. Mientras ella seguía diciendo:”Pues como él tiene el coche bien aparcado y nosotros en el parking, se viene con nosotros y luego ya le traeremos hasta el coche…”
Al momento salió Carlos y los tres salimos del cine y nos dirigimos al parking a buscar nuestro coche. Al entrar en el coche mi mujer se subió otra vez la cremallera del vestido y al sentarse se le subió un poco la falda y pude ver de reojo que efectivamente no llevaba nada debajo, ella con un rápido movimiento se bajó un poco la falda, y girándose un poco en el asiento siguió la charla con Carlos. Mientras yo conducía hacia el local que me había indicado Carlos.
CONTINUARÁ.
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sábado, 12 de enero de 2013
La apuesta - parte 1- (Relato).
Era una noche como otra cualquiera en la que tras la promesa de "darle un masaje" a mi mujer estábamos en la cama entrando en ambiente viendo una peli porno. En la película, entre otras escenas, salió una en la que un matrimonio decidía ir a un club de ambiente liberal de parejas swingers, ésto parece que excitó bastante a mi mujer, pues yo, mientras veíamos la peli le iba masajeando el clítoris y de tanto en tanto metiendo un dedo en su vagina, y precisamente en el momento que transcurría ésta escena del club, le metí dos dedos y tenía el coño superlubricado fruto de la excitación que le producía la visión de la película; en ese momento yo le dije:
"Parece que la escena te está calentando, ¿te gustaría estar en el lugar de la protagonista?", ella me miró y dijo: " Es sólo una peli, no te creas todo lo que sale en las películas, y menos en las porno", y volvió a mirar a la pantalla. Yo seguí con el "masaje" con dos dedos dentro de su coño entrando y saliendo suavemente, mientras con el pulgar frotaba su clítoris en movimientos circulares, lo que cada vez más producía un encharcamiento general de su caliente cavidad.
Mientras en la película, la mujer había entrado en una especie de "pasillo francés" con las paredes con varios orificios por los que asomaban las pollas de varios hombres y haciendo un gesto de complicidad a su marido y tras besarle tiernamente en la boca, se lanzó vorazmente a chupar todas aquellas vergas que asomaban por los agujeros de la pared mientras su marido contemplaba con interés la escena.
Yo viendo que el calentón iba en aumento decidí decirle al oido: "¿No te gustaría hacer lo que hace la de la peli y disfrutar de otras pollas diferentes de la de tu marido?". Ella me miró con cara entre sorprendida y excitada y supongo que me lanzó la respuesta esperada diciendo: "No, a mí me basta con ésta", y con un movimento me cogió la polla. Al notar lo tiesa que estaba me dijo: "Al que parece que le pone mucho la situación es a tí..."a lo que contesté: "Claro que me excita, es una situación muy morbosa, ¿a tí no te lo parece?" Mi mujer como respuesta retiró mi mano de su mojado sexo se giró de costado dándome la espalda y tirando de mi polla me dijo: " Venga, métemela ya "
Yo no me hice esperar y con un movimiento de caderas le introduje la polla hasta el fondo, léntamente y con mucha facilidad debido a lo lubricada que estaba. Mientras en la película la mujer había dejado de mamar las pollas de aquellos hombres y escogiéndo la más grande se dió la vuelta, se inclinó y guiándo con la mano la gruesa polla a su coño se la introdujo y empezó un frenético mete saca apoyándose en la otra pared. Aprovechando la visión de la escena yo empecé un bamboleo similar de mete saca y acercándo mi boca a su oreja, le susurré: " Te la está metiéndo el tío de la peli ", y mi mujer por respuesta empezó a gemir y acrecentar el ritmo de la follada y en breve tuvo una intensa corrida que lubricó aún más su deslizante vagina.
Tras correrse, y viéndo que yo seguía con el bombeo pues no me había corrido, paró, se la sacó de su coño y como una niña mala me miró y me dijo " Tu turno ". A continuación bajó su cabeza hasta mi entrepierna y empezó una mamada a un ritmo espectacular mientras con un dedo hacía círculos alrededor de la entrada de mi culo. La situación me producía mucho placer, pues además tenía la visión de la escena de la película en la que la mujer ya había follado con las tres pollas que salían de la pared y se agachaba ante la polla de su marido que había presenciado toda la escena y empezaba a hacerle una mamada similar a al que me estaba haciéndo mi querida esposa, me excitó de sobremanera que al agacharse la protagonista, de su coño manaban ríos de semen que caían al suelo formando un pequeño charco mientras su cabeza iba y venía en un veloz movimiento.
No sé si fué la visión de la peli, o la faena que estaba realizando mi mujer que ya había deslizado un dedo dentro de mi ano y me masajeaba la próstata mientras chupaba con avidez mi polla lo que produjo en mí un intenso orgasmo corriéndome y enviando una buena cantidad de semen al interior de la boca de mi esposa. Ella siguió pajeándome mientras yo tenía espasmos, al acabar se metío una vez más mi polla en la boca lamiéndo con la punta de la lengua el glande y al retirarse dejó escurrir el semen acumulado de su boca y retiró el dedo de mi culo, subió me besó y dijo: "Te has quedado bien, eh " y yo le dije: " Tú también,¿no?, parece que el tío de la peli te ha dado bien con ese pollón " a lo que ella me contestó con un pequeño cachete y me espetó: " ¡Eres un guarro salido!". Yo le contesté: " ¿Salido?,¡vaya ya me había olvidado que tenía una mujer mojigata que no admite que el sexo en la pareja puede ser más rico con nuevas experiencias!".
Ella refunfuñando dijo: "A mí no me hace falta más, ¿tú no tienes suficiente conmigo?"a lo que yo respondí: "¡Claro que sí cariño!, pero estoy seguro que si probaras algunas cosas nuevas te gustarían, pero ya sé que no te atreves a salir de lo "estándar", ¿no?". Esta frase parece que la "picó", y airosa me contestó: "¡No soy una mojigata y claro que soy capaz!,¿Que te apuestas?", yo muy seguro le contesté: " Lo que quieras, mojigata.". Entonces ella con voz profética vaticinó: " ¡Pues vas a perder! ". Acto seguido se levantó de la cama y se fue al baño. Yo me quedé en la cama reflexionando sobre el episodio pasado, y cuando empezaba a oír el sonido del agua de la ducha me quedé profundamente dormido.
CONTINUARÁ.
La apuesta - parte 2.
"Parece que la escena te está calentando, ¿te gustaría estar en el lugar de la protagonista?", ella me miró y dijo: " Es sólo una peli, no te creas todo lo que sale en las películas, y menos en las porno", y volvió a mirar a la pantalla. Yo seguí con el "masaje" con dos dedos dentro de su coño entrando y saliendo suavemente, mientras con el pulgar frotaba su clítoris en movimientos circulares, lo que cada vez más producía un encharcamiento general de su caliente cavidad.
Mientras en la película, la mujer había entrado en una especie de "pasillo francés" con las paredes con varios orificios por los que asomaban las pollas de varios hombres y haciendo un gesto de complicidad a su marido y tras besarle tiernamente en la boca, se lanzó vorazmente a chupar todas aquellas vergas que asomaban por los agujeros de la pared mientras su marido contemplaba con interés la escena.
Yo viendo que el calentón iba en aumento decidí decirle al oido: "¿No te gustaría hacer lo que hace la de la peli y disfrutar de otras pollas diferentes de la de tu marido?". Ella me miró con cara entre sorprendida y excitada y supongo que me lanzó la respuesta esperada diciendo: "No, a mí me basta con ésta", y con un movimento me cogió la polla. Al notar lo tiesa que estaba me dijo: "Al que parece que le pone mucho la situación es a tí..."a lo que contesté: "Claro que me excita, es una situación muy morbosa, ¿a tí no te lo parece?" Mi mujer como respuesta retiró mi mano de su mojado sexo se giró de costado dándome la espalda y tirando de mi polla me dijo: " Venga, métemela ya "
Yo no me hice esperar y con un movimiento de caderas le introduje la polla hasta el fondo, léntamente y con mucha facilidad debido a lo lubricada que estaba. Mientras en la película la mujer había dejado de mamar las pollas de aquellos hombres y escogiéndo la más grande se dió la vuelta, se inclinó y guiándo con la mano la gruesa polla a su coño se la introdujo y empezó un frenético mete saca apoyándose en la otra pared. Aprovechando la visión de la escena yo empecé un bamboleo similar de mete saca y acercándo mi boca a su oreja, le susurré: " Te la está metiéndo el tío de la peli ", y mi mujer por respuesta empezó a gemir y acrecentar el ritmo de la follada y en breve tuvo una intensa corrida que lubricó aún más su deslizante vagina.
Tras correrse, y viéndo que yo seguía con el bombeo pues no me había corrido, paró, se la sacó de su coño y como una niña mala me miró y me dijo " Tu turno ". A continuación bajó su cabeza hasta mi entrepierna y empezó una mamada a un ritmo espectacular mientras con un dedo hacía círculos alrededor de la entrada de mi culo. La situación me producía mucho placer, pues además tenía la visión de la escena de la película en la que la mujer ya había follado con las tres pollas que salían de la pared y se agachaba ante la polla de su marido que había presenciado toda la escena y empezaba a hacerle una mamada similar a al que me estaba haciéndo mi querida esposa, me excitó de sobremanera que al agacharse la protagonista, de su coño manaban ríos de semen que caían al suelo formando un pequeño charco mientras su cabeza iba y venía en un veloz movimiento.
No sé si fué la visión de la peli, o la faena que estaba realizando mi mujer que ya había deslizado un dedo dentro de mi ano y me masajeaba la próstata mientras chupaba con avidez mi polla lo que produjo en mí un intenso orgasmo corriéndome y enviando una buena cantidad de semen al interior de la boca de mi esposa. Ella siguió pajeándome mientras yo tenía espasmos, al acabar se metío una vez más mi polla en la boca lamiéndo con la punta de la lengua el glande y al retirarse dejó escurrir el semen acumulado de su boca y retiró el dedo de mi culo, subió me besó y dijo: "Te has quedado bien, eh " y yo le dije: " Tú también,¿no?, parece que el tío de la peli te ha dado bien con ese pollón " a lo que ella me contestó con un pequeño cachete y me espetó: " ¡Eres un guarro salido!". Yo le contesté: " ¿Salido?,¡vaya ya me había olvidado que tenía una mujer mojigata que no admite que el sexo en la pareja puede ser más rico con nuevas experiencias!".
Ella refunfuñando dijo: "A mí no me hace falta más, ¿tú no tienes suficiente conmigo?"a lo que yo respondí: "¡Claro que sí cariño!, pero estoy seguro que si probaras algunas cosas nuevas te gustarían, pero ya sé que no te atreves a salir de lo "estándar", ¿no?". Esta frase parece que la "picó", y airosa me contestó: "¡No soy una mojigata y claro que soy capaz!,¿Que te apuestas?", yo muy seguro le contesté: " Lo que quieras, mojigata.". Entonces ella con voz profética vaticinó: " ¡Pues vas a perder! ". Acto seguido se levantó de la cama y se fue al baño. Yo me quedé en la cama reflexionando sobre el episodio pasado, y cuando empezaba a oír el sonido del agua de la ducha me quedé profundamente dormido.
CONTINUARÁ.
La apuesta - parte 2.
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domingo, 17 de junio de 2012
Relato La playa IV (Final)
Poco a poco fui despertando de aquel profundo sueño, mi mente funcionaba muy lentamente, me notaba lento, desorientado, adormilado, inmovilizado. Al pasar un rato mi visión fue mejorando, y pude ver, todavía borrosas unas figuras que se movían frente a mi, se oían susurros, respiraciones forzadas y gemidos.
Tras un momento se oyó una voz que dijo: " Ana, parece que tu marido ya se despierta. ", reconocí la voz de Fernando, y a continuación la de mi mujer que con voz agitada dijo:
" Vale chicos, vamos a preparar el espectáculo. "
Se empezaron a mover colocándose en una posición concreta, como si lo hubieran ensayado, a la espera que yo despertase del todo, y efectivamente paulatinamente empecé a ser consciente de la situación, encontrándome una escena digna de las películas porno: Yo estaba en una silla sentado desnudo y atado de pies y manos, frente a mí una cama. En el centro estaba Ana sentada desnuda y sudorosa con Fernando y Juan a ambos lados mientras pajeaba a dos manos lentamente los grandes miembros de los hombres, me miró fijamente con descaro sin dejar la labor y dijo:
" ¡Hola cariño!,¿ya te has despertado?, creíamos que Alberto se había pasado con el narcótico que te puso en la bebida y que no te despertarías en toda la noche, pero bueno sólo te has perdido "el primer asalto", ponte cómodo y disfruta del espectáculo. "
A continuación besó apasionadamente en la boca a Fernando y tras él también le comió la boca a Juan sin soltar con ambas manos las tiesas pollas de los hombres. Luego bajó su lengua por el pecho de Juan hasta llegar a su miembro y empezó a chupar ávidamente su polla, entrándole claramente más allá de la garganta debido a la longitud del instrumento, subió y bajó su cabeza una docena de veces y sacó la polla de Juan de su boca para seguidamente empezar la misma tarea con la de Fernando, con un sobre esfuerzo por su parte al intentar digerir el miembro de éste ya que si bien el largo era similar al de Juan, éste era mucho más grueso, y la mandíbula no daba de sí, pero lo consiguió y se la tragó por completo, continuó subiendo y bajando su cabeza también una docena de veces hasta que cogiendo una bocanada de aire se la sacó de la boca chorreando baba.
Ana se giró y se puso encima de Juan dejando la polla de éste a la entrada de su lubricado coño, se la metió lentamente hasta que la larga polla entró por completo, se quedó parada un momento disfrutando del miembro en su interior, y acto seguido empezó un sube y baja que fue acelerando a medida que aumentaban sus jadeos y gemidos.
Yo desde mi privilegiada posición presenciaba la escena atado pensando que me depararía la noche y la calenturienta imaginación de mi querida esposa. La visión de la escena ya me tenía totalmente "empalmado", gustosamente hubiera empezado a pajearme, pero debido a que mis manos estaban atadas a los brazos de la silla en la que estaba no podía hacerlo.
Mientras, mi mujer había cogido un ritmo acelerado que les iba a llevar pronto a ambos al orgasmo. El mete y saca tan acelerado hacía que la polla de Juan estuviera envuelta en una crema blanquecina fruto de la mezcla de los fluidos de la vagina de Ana y del semen almacenado de la anterior corrida que yo no había presenciado, dándole un aspecto casi de "batido al punto de nieve". Tras unos minutos de acelerada follada Juan tensó su cuerpo y cogiendo el culo de Ana, se corrió en el coño de mi mujer que sin sacarse la polla de su interior se giró poniéndose debajo con las piernas abiertas. Entonces Juan sacó su aún palpitante polla del coño de mi mujer y apartándose jadeante le dijo a Fernando: " Te toca."
Entonces Fernando se puso encima de Ana y encarando su gorda polla al chorreante coño de mi mujer se la fue metiendo centímetro a centímetro para que el ya dilatado chocho se fuera adaptando a las nuevas medidas. Cuando llegó a meterla totalmente Ana tenía una expresión como de pez fuera del agua, gemía, boqueaba resoplando y ponía los ojos en blanco. En ese momento Fernando le dijo en voz alta manteniendo el enorme pollón totalmente dentro de ella: " ¿Quieres que te folle como nunca lo hará tu marido? "
A lo que Ana contestó con voz temblorosa: " Siiiiiiiiii, fóllame."
Fernando al oír la respuesta no se hizo esperar y cogiendo las piernas de Ana se las pasó por encima de los musculosos hombros y cogiéndola de la cintura empezó un frenético mete saca que en breves momentos empezó a provocar un tremendo orgasmo a mi mujer, que intentaba separarse momentáneamente del macho para recuperarse del orgasmo, pero éste la cogió de los hombros y siguió con el bombeo frenético provocando nuevos orgasmos a Ana de manera continua, yo creo que llegué a contar seis seguidos, y coincidiéndo con el último de éstos Fernando hincó su polla hasta los huevos en el coño y lanzando un aullido de placer se corrió en su interior. Al sacar la polla ya "morcillona", se tendió en la cama boca arriba al lado de Ana. Mi mujer se quedó con las piernas abiertas y resoplando por el esfuerzo y la energía gastada en los recientes orgasmos, tenía el chocho totalmente abierto y de él brotaba un manantial de semen.
Al recuperarse Ana se dirigió a Alberto que estaba tras de mí y le dijo: " Trae al cornudo de mi marido para que me limpie el coño con su lengua. "
Acto seguido Alberto me desató de la silla y cogiéndome de la cabeza me la acercó al rebosante coño de mi mujer y me dijo: "come cabrón déjaselo bien limpio que luego vamos a follarla otra vez "
Ana dijo:" ¿Te suena la frase cariño? ya te dije que la película me estaba dando ideas, y como vi que te gustó decidí ponerlo en práctica. ¡Venga empieza que todavía queda mucha noche por delante!" -me dijo imperativamente.
Acerqué mi lengua al dilatado chocho y empecé a limpiar el semen que resbalaba desde la vagina y caía por el culo hasta la cama, fui tragando y limpiando metódicamente el coño, culo y la cama hasta que dejó de salir el semen acumulado después de succionar aplicadamente el agujero del chocho de mi mujer.
Mientras Ana me decía cosas sobre el tamaño de mi polla (que yo tenía a reventar) y mi reciente afición a los cuernos burlándose ante los otros hombres. En un momento de la conversación en el que yo le estaba lamiendo el ojete del culo me dijo: " ¿Te gustaría ver cómo mis amigos me la meten por el culo? "
A lo que yo respondí llevado por la excitación: " Siii "
Entonces Ana me respondió: " Vale, pero vamos a hacerlo con un juego: Me la meterán por tamaños de polla, empezando por la más fina hasta la más gorda, pero con la condición de que antes de meterme una polla en el culo te la tienen que haber metido a tí."
La respuesta de mi mujer me dejó descolocado, sí que es verdad que en ocasiones Ana me había metido un dedo mientras follábamos, pero de ahí a que me empalen tres tíos...
Ana viendo mi negativa y antes que tuviera tiempo a reacconar dijo a los hombres: " Atadlo a la cama. "
Yo opuse algo de resistencia, pero ante la mayoría numérica me ví a los pocos minutos atado a los pies de la cama con las piernas en v los tobillos atados con el cuerpo doblado por la cintura y pasando por encima de los pies de la cama los brazos atados al somier, de manera que mi culo quedaba totalmente expuesto y abierto mientras que al mismo tiempo tenía una magnífica visión de lo que ocurría en la cama.
Ana se levantó y cogió un bote de lubricante de la mesita, se acercó a mi retaguardia y dejando caer un chorro de lubricante sobre mi ojete empezó a meterme un dedo en el culo, al principio estaba un poco tenso, pero gracias al lubricante y al trabajo del dedo de mi mujer poco a poco mi culo se fue relajando y entonces Ana "subió la apuesta" metiendo otro dedo. Estuvo jugando a mete saca con los dos dedos hasta que mi culo se dilató y ya entraban ya sin esfuerzo.
Mi mujer miró a Alberto sacándome los dedos del culo y dijo: " Tu turno."
Alberto se puso tras de mí y Ana le cogió la polla, la meneó tres o cuatro veces y la puso en la entrada de mi culo bien lubricada. Debido a la lubricación y a la reciente penetración de los dedos de Ana, Alberto empezó a entrar su glande, sin gran esfuerzo, y poco a poco me fue penetrando hasta tenerla dentro por completo, empezó un movimiento de mete saca lento para que mi culo se fuera adaptando. Para mí esta era una nueva situación que me estaba dando nuevas sensaciones, pues al mismo tiempo que Alberto me follaba el culo, Ana me iba pajeando la polla.
Cuando ya estaba casi a punto de correrme, mi mujer paró la paja y dijo: " Alberto métemela ahora a mí, Juan es tu turno con Manolo. "
Alberto, muy obediente, sacó la polla de mi trasero mientras Ana se colocó de rodillas en la cama cara a cara conmigo preparándose para recibir su ración de polla por el culo, se echó lubricante y Alberto la ensartó por detrás metiéndosela casi toda de una vez, se notaba que ella tenía el culo mucho más dado que yo.
Mientras Juan ya había cogido su posición y apoyando su larga polla en la entrada de mi culo empezó la penetración que se me hizo eterna por lo larga que era y lo que entraba dentro de mí, a continuación empezó su mete saca. De la misma manera Alberto tenía su particular "batalla" en el culo de mi mujer, éste aceleró el ritmo mientras Ana me volvía a pajear mientras Juan me bombeaba el culo. Otra vez cuando la paja de Ana estaba a punto de hacerme eyacular, Alberto se puso tenso y con un embite de cadera se corrió largamente en el culo de Ana.
A continuación Ana paró nuevamente de pajearme y mientras Alberto sacaba su ya flácida polla de su culo, se dirigió a Fernando y le dijo: " Tu turno con mi cornudo, ponle bastante lubricante, que yo ya sé lo que es eso." Dirigiéndose a Juan le dijo: " ¡Venga tu turno de follarme el culo! "
Juan se salió de mi trasero y subiéndose en la cama se agarró a la grupa de mi mujer y le metió su larga polla en el lubricado culo, que entró con bastante facilidad, empezando su particular bombeo.
A todo esto Fernando se puso en mi retaguardia, pero antes de empezar la penetración me dijo: " Bueno Manolo, lo siento por tu trasero, pero yo por follarle el culo a tu mujer hago lo que sea. Además yo creo que me estoy aficionando, pues desde el día siguiente al encuentro en la playa en que me llamo Ana, no hemos parado de follar, y yo creo que ella le está cogiendo afición a que se la meta por el culo. "
Al oir esas palabras yo me quedé sorprendido, pues no sospechaba nada, y creia que desde el dia de la playa no se habían vuelto a ver, pero resulta que no era así y pensé: " ¡Con razón a Ana le entran tan bien las pollas por su culo, lo estaba ejercitando contínuamente con la polla de Fernando! "
Justo en el preciso momento que pensaba esto, un chorro de lubricante en mi culo me hizo volver a la realidad. El pollón de Fernando me iba a partir el culo mientras mi mujer me miraba atenta con Juan acelerando sus embestidas en su abierto culo.
Fernando encaró su capullo a la entrada de mi culo, y empujando poco a poco empezó a metermelo. Yo notaba como mi culo, ya más abierto por las otras pollas, empezaba a dilatarse para albergar semejante troncho, pero realmente suponía un gran esfuerzo para mi esfínter. Ana viendo mi cara de esfuerzo, volvió a coger mi ahora flácido pene y empezó de nuevo a ponerlo a tono realizándome una paja en la que fue acelerando el ritmo según la polla de Fernando iba entrando cada vez más en mi culo.
Yo resoplaba a cada centímetro que la polla de Fernando entraba en mi culo, se me hacía interminable la longitud de aquel miembro, y cada vez costaba más acomodar mi maltratado esfínter. Cuando llegó a introducirla hasta que sus huevos tocaban con mi culo, se quedó un momento quieto, esperando que mi culo se habituase a la enorme medida. Yo en ese momento me sentía totalmente relleno como un "pavo en navidad" y en mi interior su polla empujaba mis tripas, pero esta situación cambió en un momento, ya que Fernando empezó a bombear lentamente su polla en mi culo, acelerando el ritmo paulatinamente. Ana había acelerado su movimiento de pajeo al ritmo en que Juan metía y sacaba su polla del culo de mi mujer.
En pocos minutos Juan aceleró vertiginosamente el movimiento y soltando un sonoro bramido se corrió en el culo de Ana. Ésta también aceleró el ritmo de su paja en mi polla, así como Fernando el ritmo en que me follaba el culo, lo que provocó que inmediatamente me corriese soltando un río de lefa que regó la mano, brazo, cara y pelo de Ana. La corrida fue bestial, y Fernando iba notando las contracciones de mi esfínter sobre su polla.
Al ver que me había corrido, sacó su inflado pollón de mi destrozado culo, se dirigió hacia Ana y le dijo: " Vamos date la vuelta, que le vamos a dar un primer plano a tu marido de cómo te follo el culo. "
Mi mujer muy obediente se giró y me puso su dilatado culo a escasos treinta centímetros de mi cara. Lo tenía ya muy abierto, y de él salía un reguero de semen que resbalaba hasta su coño.
Fernando se subió a la cama y poniendo su polla entre el culo de Ana y mi cara, apuntó con su capullo al culo de mi esposa, y sin gran esfuerzo al parecer ,le metió la tranca hasta el fondo. Era realmente impresionante ver cómo entraba aquel monstruo en el agujero del culo de Ana, yo no paraba de pensar que hacía sólo unos minutos aquello había entrado por mi culo de la misma manera y no cesaba mi asombro.
En pocos segundos Fernando aceleró el ritmo de la follada mientras que Ana se frotaba el clítoris con la mano. Mientras Alberto y Juan se dedicaron a desatarme de los pies de la cama mientras hacían comentarios de cómo me había quedado el culo.
Llegados a un punto de la follada, Ana se giró en la cama llevándose enganchado a su culo a Fernando y dijo: " Traed al cornudo de mi marido para que me coma el coño mientras sigue follándome el culo Fernando. "
A continuación Alberto y Juan me cogieron casi en "volandas" y me tumbaron en la cama con la cabeza a la altura del chocho de mi mujer a modo de 69 de manera que mi boca quedaba a la altura de su clítoris y tenía una perfecta visión de la polla de Fernando entrando y saliendo del culo de Ana.
Yo empecé mi labor jugando con la lengua en el clítoris de Ana, y luego deslizaba la lengua por toda su vagina.
En pocos minutos el trabajo de mi lengua en el coño de mi mujer, junto con la follada de culo que le estaba brindando Fernando obtuvo sus frutos en Ana, provocándole un gran orgasmo que me llenó la boca de fluidos y veía al mismo tiempo las contracciones del culo de Ana en la polla de Fernando. Éstas contracciones debieron excitar más a Fernando y al mismo tiempo tensó el cuerpo y se corrió dentro del culo.
Al sacar la polla del culo de Ana ésta chorreaba semen y al notarlo mi mujer me dijo: " ¡Vamos cornudin, límpiale la polla a Fernando, que después te vas a comer toda la corrida que tengo en mi culo! "
Yo alucinaba con la actitud de dómina de mi mujer, pero sin replicar cogí la polla "morcillona" de Fernando y empecé a lamerla hasta que la dejé totalmente límpia de restos de semen. Al terminar Fernando se retiró y Ana se puso en cuclillas con el culo sobre mi boca y dijo: " ¡Venga mi amor, la cena está servida! ", y acto seguido abrió el esfínter cayendo una gran cantidad de semen acumulado de las corridas de los tres hombres, parecía que cada vez caía más cantidad. Yo tenía ya la boca llena, y empecé a tragarme la lefa para seguir limpiando el abierto ojete de mi esposa con la lengua.
Cuando acabé de limpiar, Ana se levantó y agachándose de nuevo me dio un beso en la boca, para a continuación decirme: " Cariño espero que lo hayas disfrutado, porque yo sí, y me ha gustado tanto que a partir de ahora pienso realizar todo tipo de fantasías con mis amigos o con quien sea, sólo quiero que tengas presente que te quiero, pero otros hombres me hacen disfrutar con el sexo mucho más que tú y pienso aprovechar para que me den placer."
FIN
Espero que os haya gustado el relato y deseo ver vuestros comentarios
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